Presentación - Archivo Histórico de Miraflores

Cipriano Castro antiimperialista (1858-1924) 

Este digno patriota tachirense nació en la finca "El Cedral", Capacho Viejo, el 12 de octubre de 1858 y murió en Santurce, Puerto Rico, el 5 de diciembre de 1924. Se destacó por asumir durante toda su vida una actitud profundamente nacionalista y antiimperialista, razón por la cual fue considerado un gobernante indeseable por las grandes potencias dominantes, quienes apoyándose en los medios de comunicación de su época, mantuvieron una campaña mediática y de descrédito internacional contra Castro, tal como actualmente lo hacen los grandes consorcios de la comunicación contra todo aquel Presidente que sea patriótico, revolucionario, socialista y progresista. 

Los países imperialistas: Estados Unidos, Inglaterra, Francia, Alemania, Holanda e Italia, nunca vieron con buenos ojos la posición nacionalista, patriota e independentista de Cipriano Castro, quien anteponía siempre los intereses de Venezuela sobre los extranjeros, pues consideraba que éstos depredaban y estrangulaban duramente al país con sus compañías y empresas. Por esta razón, cuando Cipriano Castro se vio en la necesidad de salir del país el 24 de noviembre de 1908, para someterse a una operación en Alemania, su ausencia fue aprovechada por el vicepresidente Juan Vicente Gómez y los Estados Unidos para planificar un golpe de Estado que logró consumarse el 19 de diciembre de 1908.  

Para estar seguro de que Castro no pudiera entrar a Venezuela, Gómez pidió ayuda a la marina estadounidense con el pretexto de “proteger nuestras costas” y por el “interés de éstos en la explotación del petróleo en nuestro país”. y Esos son los motivos por los cuales Castro no pudo regresar a Venezuela, condenado así a vivir un destierro forzado hasta su muerte. 

Pero la historia en su andar incesante, cien años después del nefasto golpe de Estado contra Castro, permite que en el ambiente del proceso socialista y bolivariano que se vive en Venezuela y que recorre buena parte de Latinoamérica, se exponga a la consideración del pueblo, por primera vez, una serie de documentos que permiten develar distintos aspectos del golpe Estado, tales como su organización y la injerencia de los Estados Unidos en el mismo, así como la actitud valiente, digna, patriótica y antiimperialista de Cipriano Castro. 

La documentación expuesta se encuentra resguardada en el Archivo Nacional de Washington, los Archivos del Ministerio del Poder Popular para Relaciones Exteriores y el Archivo Histórico de Miraflores.  

Aspectos de la vida política de Cipriano Castro 

La vida política de Cipriano Castro se inició en su Táchira natal, donde asumió el cargo de Comandante de Armas, Gobernador y Diputado al Congreso Nacional por el mismo estado. Fue en ese devenir que sintió simpatía por el gobierno de Raimundo Andueza Palacio, protegiéndolo de la arremetida de la Revolución Legalista de Joaquín Crespo. Tras obtener varias victorias, vio que era muy difícil detener a los legalistas, por lo que se exilió en Cúcuta (1892-1899), desde donde planificó la caída del Liberalismo tradicional. Con solo sesenta hombres, Castro inició el 23 de mayo de 1899 la Revolución Liberal Restauradora, que entró triunfante a Caracas el 22 de octubre del mismo año, logrando la renuncia del presidente Ignacio Andrade. 

Una vez en el poder, a Castro le tocó enfrentar una grave crisis económica y conflictos nacionales e internacionales que pusieron en peligro la estabilidad de su gobierno. Por ejemplo, la Revolución Libertadora (1901-1903), presidida por el banquero Manuel Antonio Matos y financiada por empresas extranjeras que operaban en Venezuela, como la New York Bermúdez & Company, la compañía del Cable Francés y el Gran Ferrocarril de Venezuela; o el bloqueo de las costas venezolanas (diciembre de 1902 / febrero de 1903), en el cual intervinieron Inglaterra, Alemania e Italia, exigiendo el pago de deudas morosas y la indemnización a sus súbditos que hubiesen sufrido daños materiales como consecuencia de la Revolución Libertadora. La agresión culminó con la firma de los Protocolos de Washington entre febrero y mayo de 1903. 

Para solventar la crisis económica y recuperar nuestra soberanía, Castro promulgó el Código de Minas, que establecía un mayor pago de impuestos a las transnacionales, emprendió una demanda contra la New York Bermúdez & Company, inició el proceso de expropiación de la Orinoco Steamship Company, clausuró las oficinas del Cable Francés y ordenó la revisión de todos los buques holandeses que llegaran a Venezuela. Estas acciones soberanas fueron consideradas como un atrevimiento por parte de los afectos y por esa razón se propusieron, por todos los medios posibles, salir de Cipriano Castro. 

Bajo este escenario y a merced de la partida de Cipriano Castro hacia Alemania, el 24 de noviembre de 1908, en el país fueron promovidos disturbios callejeros, pronunciamientos a favor de Gómez y se pidió la ayuda militar de los Estados Unidos para perpetrar el golpe de Estado que, por consecuencia, impediría la vuelta de Castro no solamente a Venezuela, sino a todos los países donde estuvo y en los cuales se esforzaron por negarle cualquier tipo de hospitalidad y ayuda. 

Los Estados Unidos y Juan Vicente Gómez iniciaron una férrea persecución contra Castro, contando para ello con la ayuda de los agentes secretos tanto del gomecismo como de los Estados Unidos, los funcionarios de los lugares donde estuvo y de la prensa amarillista que los mantenían al tanto de cada uno de sus movimientos por el mundo. Los años de exilio del “huésped indeseable”, tal como fue catalogado por sus enemigos políticos, fueron muy duros debido a que fue traicionado, humillado y expulsado de Francia (1909), Martinica (1909), Saint Thomas (1915), Trinidad (1915) y de los Estados Unidos, en donde fue detenido el 31 de diciembre de 1912, además de ser vejado por las autoridades de inmigración que, finalmente, luego de un mes de presidio, accedieron a dejarlo en libertad debido a la presión de la prensa y la oposición demócrata. 

Finalmente, luego de vagar por tantos países de Europa, los Estados Unidos y algunas islas del Caribe, Castro logra establecerse en Puerto Rico desde el año de 1916 hasta el día de su muerte, ocurrida en Santurce el 5 de diciembre de 1924. 

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