Teresa Pinto - Directora de Archivos, Biblioteca y Divulgación del Ministerio del Poder Popular para Relaciones Exteriores

Discurso inaugural

Buenas noches. En nombre del Ministerio del Poder popular para relaciones exteriores quiero agradecer a las personas que hoy nos acompañan. En particular debo agradecer a las autoridades del Celarg, a su presidente Roberto Hernández Montoya, a la Coordinadora de Artes Visuales, Carmen Hernández, y a todo el equipo que los acompañan, por la receptividad que han tenido para el montaje de la muestra documental: A 100 años de la intervención. Develando el golpe contra Cipriano Castro.

 

La documentación objeto de exposición es el resultado de una investigación realizada durante el año 2008, la cual tuvo como propósito insertar a la Cancillería en la programación institucional promovida por nuestro Presidente Hugo Chávez Frías, con motivo de cumplirse un centenario del golpe de estado contra Castro.

 

Es importante destacar el interés públicamente expresado por nuestro Presidente, solicitando el compromiso de las instituciones para dar a conocer las condiciones que le correspondió vivir a Cipriano Castro, su lucha contra los intereses monopólicos, su postura patriótica y nacionalista que lo llevo a enfrentar a las potencias europeas de la época y al expansionismo de Estados Unidos.

Se trataba entonces de divulgar las verdaderas causas de su derrocamiento y los documentos que así lo comprueban.

Desde esta perspectiva abordamos el estudio de las fuentes documentales que preserva tanto el Archivo Histórico de Miraflores como el Archivo Histórico de la Cancillería conexos a los episodios más críticos que atravesó Castro como fueron:

 

1.       el enfrentamiento a las agresiones imperialistas,

2.       la satanización de la que fue objeto por parte los medios de comunicación,

3.       las conspiraciones internas y el golpe de estado y

4.       el exilio y persecución internacional.

 

Toda esta búsqueda dio como resultando la compilación de telegramas, cables, informes de representantes diplomáticos y recortes de prensa extranjera que resultan reveladores de la política exterior que estados unidos dirigió hacia Venezuela, así como de su despropósito para perturbar y desalojar del poder al gobierno de Castro, garantizando con Juan Vicente Gómez un gobierno dócil ante las estrategias que colocaban a Venezuela y América Latina bajo la égida de Estados Unidos y complaciente con los capitales internacionales que buscaban posesionarse de nuestros recursos naturales.

 

En la presente muestra podrán apreciar el pacto de carácter reservado firmado en 1900 entre los presidentes José Santos Zelaya de nicaragua, Eloy Alfaro de Ecuador y Cipriano Castro de Venezuela, en el que establecen una alianza para resguardar los intereses soberanos de cada uno de los países frente a cualquier agresión.

Otro documento de gran interés es sin duda el telegrama con fecha 14 de diciembre de 1908, en el que se informa a Washington que se ha iniciado el golpe contra Cipriano Castro y que Gómez considera conveniente la presencia de buque de guerra americano en costas venezolanas.

Con la finalidad de develar los mecanismos diplomáticos y militares que empleó estados unidos para la conspiración, parte del equipo de investigadores se trasladó al Archivo Nacional de Washington logrando compilar 594 documentos del Departamento de Estado, en su mayoría comunicaciones oficiales relativas a las gestiones emprendidas por los funcionarios norteamericanos para justificar el golpe contra Castro y para asegurarse de que no sería un factor beligerante en la Venezuela de Juan Vicente Gómez.

Estos documentos están siendo procesados en la Cancillería para que puedan ser consultados por el público en general.

 

En un intento por reconstruir sus últimos años de vida, nos trasladamos a San Juan, Puerto Rico, donde la Prof. Helena Lázaro, sobrina nieta de Castro, nos dio acceso a la documentación familiar que ella preserva, la cual está compuesta en su mayoría por cartas personales, artículos escritos por castro, también inéditos, que además de demostrar las limitaciones con las que sobrevivieron en el exilio, son indicadoras de la solidez política que mantuvo, este patriota, pese a las vicisitudes que le tocó vivir.

 

De esa colección destaca la carta que Castro le dirige a sus hermanos José Agustín y Celestino en 1923, en ella diserta acerca del porvenir de Suramérica y muestra su disposición a participar activamente en los esfuerzos por alcanzar la unión de las naciones suramericanas.

 

Podría señalar otros documentos, pero el propósito es que mis palabras motiven el acercamiento a la documentación expuesta y a la selección mucho más amplia contenida en el libro la conspiración internacional contra Cipriano Castro que esta noche será presentado por el Dr. Manuel Carrero.

 

En noviembre 1909, a un año de la traición, Castro escribió lo siguiente: la verdad es la verdad, y la historia será la historia: ella no podrá ser alterada por nadie y hablará a su debido tiempo".

 

Creemos que este es el tiempo de que la historia hable, y en eso nos empeñamos al colocar al servicio del conocimiento este modesto trabajo de investigación el cual esperamos sea un aporte más al esfuerzo que hoy realizamos por entender el extraordinario y dinámico proceso político que vivimos en Venezuela y que exige de quienes investigamos y custodiamos la memoria histórica del estado venezolano plena disposición a difundirlos para que la misma se convierta en herramienta de liberación cultural e ideológica.

 

Antes de concluir quiero hacer público nuestro reconocimiento al equipo de la dirección general de gestión comunicacional del Ministerio del Poder Popular del Despacho del Presidente, especialmente a su Directora, Kissi Rodríguez, y Jesús Robles, Coordinador del Archivo Histórico de Miraflores, quienes con su empeño y fraternidad hicieron realidad la exposición.

 

A todos los compañeros que forman parte de la Dirección de Archivos, Bibliotecas y Divulgación de la Cancillería, quiero extenderles mis mayores agradecimientos. A los investigadores, nuestros archiveros y personal de apoyo, quienes han aportado su mejor esfuerzo para conjuntamente hacer posible la realización de la exposición que hoy nos convoca. 

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