Juan Carlos Martínez

El recorrido es una excusa, o un planteamiento para abordar lo bidimensional, a través del dibujo. Desde la prehistoria hasta hoy en día ha sido un elemento esencial para trasmitir, firmar, guardar o reflexionar sobre las ideas.
 
A partir de este taller, el dibujo ha pasado a ser una herramienta de presencia imaginativa y expresiva. Las líneas se desplazan por el espacio a un ritmo agotador, libre y espontáneo entre sus variaciones de líneas que se cruzan entre sí, entre las manchas formando una composición armoniosa entre ellas.
 
Las manchas ocupan menos territorio dentro del espacio pero son elementos importantes dentro de él. Las líneas forman  un juego de vacío de saturación, de ausencia, entre su conjunto de finas, gruesas, rápidas y espontáneas, motivando a una explosión armónica de la imagen en el espacio. La memoria fragmentada se conjuga con el trazo para presentarnos una visión del recorrido y la experiencia del sujeto.
 
Luis Camnitzer dice que: “para los artistas la memoria aparece ligada a la subjetividad pero también a la identidad, de allí que la aproximación a un mismo evento puede generar proyectos mentales y emociones diversas y ser variadas, las historias que tienen la palabra”.
 
Estos dibujos surgen a partir de los petroglifos del estado Falcón, especialmente del Municipio Colina, en un pueblo llamado Taratara donde vive y queda el Museo José María Cruxent.
Nace en Caracas, en 1974.
Actualmente estudia la especialidad de medios mixtos con la video artista Nan González en el Instituto de Estudios Superiores de Artes Plásticas Armando Reverón, Caracas.
Desde 1994 participa activamente en salones y exposiciones colectivas, como IV Bienal de Yaracuy, Galería Municipal San Felipe, edo. Yaracuy, 1995; Nuevos horizontes, Galería Martín Tovar y Tovar, Barquisimeto, edo. Lara, 1996; las ediciones X, XII y XIII del Salón de Arte Cemento Caribe, presentadas en la Sala Ipostel, Extensión Oeste del MACCSI, Caracas, y en el Museo de Arte Contemporáneo de Coro, edo. Falcón, 1997, 1999 y 2000;  XI Salón de Artes Visuales Carmelo Fernández, Museo Carmelo Fernández, San Felipe, 2001.
Ha recibido varios reconocimientos, entre los cuales se distinguen: Segundo Premio en el III Salón Nacional Ateneas de Escuelas de Artes Visuales, Caracas, 1994; Premio a la mejor obra gráfica en el XIV Salón Julio T. Arze, Barquisimeto.