El dibujo como viaje interior

Encuentro reflexivo en el marco de una exposición

Foro
martes 1 de octubre de 2002

Víctor Hugo Irazábal, Artista plástico y docente

Los inicios del dibujo. La necesidad de dibujar, de trazar, de garabatear, de interpretar la realidad externa que lo rodea o la interna que vive en su mente es tan antigua como el hombre mismo. Ya que desde los más remotos tiempos el hombre siempre ha sentido la necesidad de imaginar, con el fin de entender el mundo o comunicárselo a los demás.
En su afán de comunicar sus ideas el ser humano apela a dos modelos básicos de expresión: el pictórico y el gestual.
 
El gesto constituyó la primera forma de lenguaje. Para muchos estudiosos la comunicación humana se inició con el gesto, luego vino la emisión de sonidos con la aparición del gruñido y del grito.
Lo gestual implican aquellos sistemas de comunicación que se caracterizan por ser fugaces, se desarrollan en el aquí y en el ahora. Pueden ser voluntarios o involuntarios, tal es caso de la palabra, el gesto, la danza, las señales de humo, las reacciones emotivas y la postura del cuerpo, etc.
 
Lo pictórico deja huella, engloba sistemas capaces de perdurar y resistir el paso del tiempo o de salvar el espacio. Lo pictórico está relacionado a una forma, a la cual se le atribuye un significado que puede ser nombrado por la lengua. Lográndose la fusión entre la palabra y el signo icónico.
 
En la aparición del grafismo juega un papel fundamental el desarrollo del cerebro y de la mano. Al mejorar la habilidad manual del hombre capaz de fabricar herramientas, se va desarrollando como forma de comunicación paralela a la expresión gestual, la expresión gráfica.
 
Las primeras formas de expresión gráfica fueron el punto y la línea.
De ellas la línea me parece la invención más importante del ser humano. Yo diría que más importante que la rueda. La invención y utilización de la línea para expresar una realidad tangible o intangible implicó un alto grado de abstracción por parte del hombre. La dimensión de lo que aquí sostengo se me hizo realidad al visitar un shapono yanomami.
 
A pesar de la emergencia de los nuevos medios se continúa dibujando. El dibujo es un lenguaje. Es una actividad sensible, sólidamente identificada con el ser humano. Mientras el hombre sienta la necesidad de usar ese lenguaje para significar para comunicar, se continuará dibujando.
 
A grandes rasgos existe una clasificación del dibujo de acuerdo su función: el dibujo subjetivo y el dibujo objetivo.
El primero de ellos hace énfasis en el tipo de dibujo en el cual están involucradas las emociones del artista. Es un dibujo que nace del interior hacia el exterior. Este tipo de dibujo valoriza la línea, el gesto adquiere un gran peso.
 
Por el contrario el dibujo se hace objetivo cuando la parte informativa funcional tiene mayor peso que los sentimientos del que dibuja. Es un dibujo que nace desde afuera, es producto de una necesidad exterior. Este tipo de dibujo también es conocido como dibujo informacional. En este tipo de dibujo por lo general la línea es fría, mecánica, exacta.
 
Se dibuja por diferentes razones. Hay quienes dibujan antes de preparar una pieza final. Otros dibujan para ellos mismos. Se dibuja para afinar el sentido de observación, la sensibilidad o se dibuja para investigar, experimentar con materiales, para incrementar el conocimiento sobre un tema, etc. Dibujamos para aprender, como ejercicio académico. Se dibuja para recordar o para explicar algo. Cuando escribimos o firmamos, dibujamos. Finalmente se dibuja porque se utiliza el medio para llegar a una obra final.
 
Edgar Morin, filósofo y estudioso de la sociedad contemporánea, en uno de sus ensayos del libro «Para Salir del Siglo XX» señala que « Saber ver requiere saber pensar lo que se ve. Saber ver implica, pues, saber pensar, como saber pensar implica saber ver».
 
Continúa la cita «Saber pensar no es algo que se obtiene mediante una técnica, receta o método. Saber pensar no es solamente aplicar la lógica y la verificación a los datos de la experiencia. Tenemos, pues que comprender qué reglas, qué principios ordenan el pensamiento que nos hace organizar lo real, es decir seleccionar/privilegiar ciertos datos, eliminar/subalternizar otros». Joseph Buys sostiene por su parte que «dibujar es pensar». El dibujo es un pensamiento inmediato, que apela a lo esencial del lenguaje gráfico, el punto y la línea, para expresar de una manera directa una realidad organizada, en la cual se acuden a ciertos datos para expresar un todo con lo mínimo.
 
Es preciso señalar que más que una acción el dibujo es una intención. Se puede dibujar sin necesidad de usar los materiales tradicionales del dibujo, papel, carboncillo, lápiz, etc. Se puede dibujar utilizando el recurso digital, se puede dar un dibujo virtual, ya que el dibujo es pensamiento.
 
Hoy en día el terreno del dibujo se expande estableciendo diálogos con los demás géneros. aunque actualmente es difícil hablar de géneros. El dibujante explora nuevos materiales, liberándose del soporte tradicional y del marco. El dibujo se ha hecho en muchos casos más instalativo, abierto al espacio real y al digital, y  no tiene complejos de asimilar aspectos del arte conceptual.

"Lo que no se puede dibujar, no lo entiendo"
Albert Einstein