María Eugenia Arria

El dibujo como viaje interior

 Exposición de los alumnos de Dibujo VIII del Instituto Armando Reverón

El dibujo es reflexión, análisis y expresión
18  agosto 2002
 
El objetivo de esta exposición es mostrar el resultado del proceso del trabajo cuyo tema fue el viaje interior, que realizaron los alumnos de Dibujo VIII en el Instituto Armando Reverón.
El trabajo consistió primeramente en determinar los elementos conceptuales  y sensoriales : (ideas, conceptos, situación geográfica, dirección, movimiento, elementos naturales: vegetal, animal, mineral,elementos hechos por el hombre, paisaje natural y paisaje urbano); que podrían caracterizar el viaje interior de cada uno. Luego de determinar estos elementos verbalmente, cada uno de los estudiantes trato de expresarlo gráficamente, utilizando la línea, su valor, su desplazamiento en el espacio y el concepto de vacío.
A medida que se elaboraban estos elementos, cada uno de los alumnos fue desarrollando su viaje interior, aquello en lo cual concentraría su atención para trabajar con la línea y el vacío. A veces fue difícil de definir y comprender: se pasaron momentos difíciles pues el camino no era seguro,  había que investigar dibujando, algunos no comprendían el porque de la investigación, y otros desde un comienzo fluyeron con ella, pero al final de este viaje que fue el taller de dibujo,  creo que todos los aquí presentes, tomaron consciencia de lo que significa el dibujo en si mismo, como una reflexión, una concentración en los elementos del dibujo, un  análisis de estos y finalmente su expresión.
Doy las gracias a todos aquellos alumnos que con mucha paciencia  se dejaron guiar en este viaje, al Instituto Armando Reverón, a las Profesoras Sandra Pinardi y Consuelo Mendez, por su apoyo, así como a Carmen  Hernandez, y al Celarg, sin los cuales esta experiencia no hubiera podido realizarse y mostrarse.

 

 

El Dibujo como viaje interior
 
Con Cezanne el dibujo dejo de ser representación. Representar objetos o figuras por medio del dibujo nos puede servir para comprender la estructura de los mismos y su relación con el espacio, pero ello no es el dibujo en sí mismo. La representación podría decirse que es un útil del dibujo pero jamás la finalidad de éste.
El dibujo es tratar de lograr una unión entre aquello que pensamos, sentimos e intuimos y aquello que expresamos, a través de la línea, su  valor, su desplazamiento en el espacio y el vacío, sin el cual la línea no puede manifestarse. El nos permite conocer y comprender el mundo que nos rodea, así como conocernos y comprendernos a nosotros mismos.
La línea y el vacío son los elementos esenciales al dibujo, es por ello necesario remitirnos a lo que podríamos definir como línea y como vacío.
Según el diccionario Larousse la línea se define como figura en la cual un hilo muy fino da la imagen. Esta definicion nos lleva a ver la línea en su connotación de cuerda, cadena, cola, columna, dirección. Otras definiciones serán: un punto que se desplaza engendra una línea. Esto que pone un limite una separación. En matemáticas la línea es la intersección entre dos espacios. Y por último la definicion de línea en el esgrima que es espacio comprendido entre el cuerpo de dos adversarios.
Si tomamos esta última definición de la línea en el esgrima para acercarnos a lo que es la línea en el dibujo, ella representa el espacio, ella es el espacio.
El vacío nos dice el diccionario quiere decir que no contiene nada, espacio vacío puede ser aquel que solo tiene aire; físicamente se habla de vacío como aquel espacio que no contiene ningún cuerpo material, es un espacio donde las partículas no tienen densidad.
La expresión de estos dos espacios: de la línea y del vacío,  no puede darse si no hay interiorizacion de estos en nosotros, es por esto que en la caligrafía zen, el trazo es el resultado de la concentración en éste y la respiración, lo mismo que en el tiro al arco, en el que la postura, la tensión del arco, la concentración y la respiración, logran que, (sin apuntar), el tiro acierte en el blanco.
De la misma manera el pintor oriental debe asimilar el paisaje para luego realizarlo.
Los dos contrincantes en el esgrima trazan con la espada, el dibujante tiene como contrincante ese espacio vacío del papel, de la tela o de cualquier soporte, el espacio mismo, su espada será el carboncillo, el lápiz o el pincel.
Si nos referimos al esgrima, es también por ese desplazamiento de los cuerpos: en el dibujo, el dibujante, (esto también le sucede al pintor), determina su trazo sincronizado a su  movimiento corporal, de su mano y brazo o de todo su cuerpo. Para crear la línea y su movimiento, el sujeto que traza debe desplazarse al mismo tiempo que traza, y así la línea y él se desplazan dentro de un mismo espacio. Es decir que el movimiento de la línea depende de ese movimiento corporal del ejecutante. El cuerpo y la mente del dibujante forman parte del dibujo y se vuelven uno con él.
En este viaje interior cada alumno se ha concentrado en varios elementos que ha tratado de expresar por medio de la línea su valor, su desplazamiento en el espacio y el vacío.
Si concebimos la línea y el vacío  dentro del contexto de lo que llamamos espacio, podríamos decir que la línea determina el espacio y se determina a sí misma como espacio, e irrumpe y se interelaciona con el vacío que es también espacio; de este modo  el dibujo será la expresión de esta interrelación entre estos dos espacios: el de la línea y el del vacío. Será expresión del espacio determinado por la línea y de aquel que es el vacío.
El dibujo en sí es una reflexión sobre el concepto de espacio a través de la línea y el vacío,  él es la expresión de la interrelación entre ellos.
Si el espacio es una forma de nuestra sensibilidad entonces la línea y el vacío en tanto que espacios son formas de nuestra sensibilidad. El espacio es una  intuición de nuestra sensibilidad que adquiere  materialidad en el dibujo.