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Que el Ecuador dará apoyo militar en el esfuerzo antiterrorista de los Estados Unidos, dijo el comedido canciller ecuatoriano Heinz Möeller en una conferencia de prensa ante un grupo de periodistas extranjeros. Desafortunada afirmación que dos días después tuvo el descaro de negarla ante la avalancha de críticas, no solamente por la posición "ingenua" del Canciller que no tomó en cuenta el poderío militar al que estaba dando su "apoyo", sino por todo lo que ello implicaba en el aspecto político y económico para el país.
La "habladuría" de Möeller se contraponía a las declaraciones mesuradas de un Ministro de Defensa que, inusualmente, no se extralimita y asume la posición de crisis severa en la que vive el país. Y más bien escuchamos reclamos por la falta de cumplimiento de los acuerdos por parte del gobierno norteamericano en la supuesta entrega de recursos para que el Ecuador ingrese en la Estrategia del Plan Colombia por parte de Oswaldo Domínguez, Comandante General de la Fuerza Aérea Ecuatoriana: "NO HEMOS RECIBIDO NADA". Hay, pues, asombro por la forma en que el Canciller asume posiciones indignas y antisoberanas sin consensuar mínimamente con sus propios congéneres de gobierno y peor con líderes nacionales, gremiales,
populares o políticos.
Y hasta ahí los hechos, pareciera que este artículo tuviera la inútil pretención de realizar desafortunados comentarios; sin embargo, junto a ellos, comienza a gestarse otro ardid.
De pronto, nos encontramos con que un comandante guerrillero de las FARC (Jojoy) habla permanentemente sobre asuntos de alta trascendencia en línea abierta sin ninguna clave y que los servicios de inteligencia de algún país al que nunca se lo menciona, le graba todas sus conversaciones, especialmente las que tienen que ver con acciones militares en suelo
ecuatoriano. Esas declaraciones son reproducidas por la gran parte de los medios masivos de comunicación .
Sin mayor conocimiento de lo que significan los grupos guerrilleros, pues en el Ecuador prácticamente no han existido, se puede inferir, con un gota de sentido común y ausencia de fanatismo, fácilmente, la falsedad de las grabaciones. Nadie puede concebir que este señor se desgañite hablando sobre sus próximas acciones, dando órdenes de ejecuciones o insultando a
los países vecinos por intercomunicadores o radio. Las interceptadas intervenciones no tienen retorno, (nunca presentan el registro de la conversación) y parecen monólogos en conferencias de prensa. El análisis debería estar cruzado con los varios comunicados que esa organización
guerrillera ha circulado en el Ecuador, ratificando que su lucha se circunscribe a Colombia.
Al temor de supuestos ataques a la base aérea de Manta, cedida a los norteamericanos, y a las declaraciones de su responsable militar ecuatoriano de defenderla hasta la muerte, que bien podrían considerarse bagatelas en el contexto mundial, se suma la disimulada integración de
otros frentes de guerra que comienzan a perfilarse en la Cruzada del Siglo XXI.
No es gratuito el esquema noticioso de la CNN que en su espacio "Guerra al Terrorismo", comienza a incluir las noticias sobre Colombia: "Marcha del candidato presidencial Horacio Serpa fue disuelta por las FARC", rezaba uno de los titulares televisivos de la semana pasada, omitiendo que días antes este grupo lanzó un comunicado en el que advertía que en la zona
desmilitarizada había combates con infiltrados y que no podían garantizar la seguridad de la caravana de Serpa Uribe prevista para el siguiente sábado.
Y mientras en Colombia se dan estas acciones y se las reporta de forma antiética, en el Ecuador se militariza la zona de frontera. Miles de jóvenes militares ecuatorianos son desplazados a las provincias fronterizas con Colombia, se crean nuevos cuarteles y retenes, se atenta contra la vida
del Prefecto de Sucumbíos, acontecimiento que, afortunadamente, no es exitoso y cae víctima de la granada uno de los sicarios paramilitares que lo debía ejecutar, entre otros fenómenos desconocidos e incomprensibles para un país que se debate en una profunda crisis económica y política.
Es una crisis que ha dejado nuevamente en la miseria a miles de ecuatorianos "ingenuos" que confiaron su dinero al mayor banco del país, hoy en proceso de liquidación y que, nuevamente, como hace tres años, tienen su dinero congelado; crisis que expulsó al 12% de ecuatorianos de su
territorio para ir a trabajar en otros países, de cualquier cosa para no morirse de hambre en el suyo propio; crisis que mantuvo en paro al sector de la salud por un mes y una semana para exigir un incremento de 60 millones de dólares (con las dramáticas consecuencias del sector en el que se atiende casi el 70% de la población ecuatoriana).
Las Fuerzas Armadas, el pasado 4 de octubre exigieron un incremento de 75 millones de dólares a su presupuesto para el próximo año. ¿Argumentos para esta solicitud? Muy sencillos según el Ministro de Defensa: "los hechos internacionales (es decir los atentados terroristas en E.U.) obligan a las Fuerzas Armadas a replantear los análisis y fortalecer la presencia militar
y de la sociedad en la frontera con Colombia" nos dice la crónica noticiosa del Diario El Comercio del viernes 5 de octubre, y añade, citando textualmente al Ministro cuando justifica la solicitud del incremento "aquellos efectos que ya preveíamos con la aplicación del Plan Colombia pueden agravarse", añadiendo que el presupuesto general que solicitan es de
557 millones, con el que se cubriría solamente lo indispensable. El Ministro anota que falta desarrollar las instalaciones, perfeccionar los sistemas de inteligencia y la movilidad con vehículos terrestres, a más de requerir nuevas embarcaciones acuáticas y helicópteros.
Es entonces que se hace necesario leer entre líneas y armar un simple esquema inicial al que en los próximos días se irán sumando otros indicios, pues ya tenemos: la justificación para asumir una posición de combate con las declaraciones no confirmadas del comandante guerrillero colombiano.
- la declaración, "ingenua", del Canciller Möeller hablando del apoyo militar a Estados Unidos. Metida de pata, como se dice vulgarmente, pero no falsedad.
- el famélico presupuesto ecuatoriano, con su remedo de dólar americano circulando en el país hambriento y desesperanzado aportará, de verdad. a la cruzada de Bush: entregaremos presupuesto para fortalecer el próximo frente de guerra del imperio, a costa de casi desaparecer los microscópicos recursos de la salud, la educación, las pensiones jubilares.
- un ambiente de guerra y temor por los efectos colaterales de carácter económico.
- un gobierno que da el pésame conmovido a las familias norteamericanas afectadas por los atentados y que no ayuda a las familias ecuatorianas a traer los 40 cadáveres de sus hijos y padres muertos en ese mismo atentado "porque estamos en crisis".
¿Tenemos un país?
Seremos el mendigo dando caridad al poderoso para que se tome un buen trago. |