|
"El papel de los medios de comunicación americanos después del ataque espectacular del 11 de septiembre ha sido la de adherirse totalmente a la censura de la información impuesta por el gobierno americano. Una participación en la autocensura como ni siquiera se dio durante la guerra del Golfo, en 1991. Después se ha dado la psicosis del bioterrorismo por el carbunclo (Ántrax), siendo la protagonista de la información televisiva, la guerra en Afganistán ha sido tapada totalmente por un bombardeo propagandístico respecto a los "terroristas" de Osama Bin Laden. En los últimos días se ha empezado de nuevo con la "amenaza" de Irak, para poder golpearlo después del Afganistán".
Son estas las primeras consideraciones de Steve Rendall, director de "Fair", la organización independiente americana para garantizar un análisis y crítica imparcial del papel de los medios de comunicación americanos. Mientras el entrevistado Rendall, ve en TV las escenas donde el periodista y premio Pulitzer, Dan Rather de la CBS, cuyo despacho ha sido contagiado por el ántrax, "aparece" en Afganistán, en 1980. Una mentira mediática: "Dan Rather no ha estado nunca en Afganistán. Las imágenes entre las montañas han sido efectuadas por un cámara de TV en otro lugar. Y pensar que este fotomontaje efectuado en el estudio le ha llevado por estas "heroicas" crónicas junto a los mujaheddin a ser premiado con el prestigioso Pulitzer Prize - irónicamente Rendall exclama - Ahora aquellas mismas imágenes en blanco y negro son reutilizadas por la CNN, en exclusiva."
- La guerra de EE.UU. en Afganistán, a los telespectadores americanos les aparece como lejana. ¿Por qué?
Gracias a la propaganda, en los medios de comunicación americanos la información es oscurecida. No se ven civiles muertos, ni heridos, ni la desmesurada tragedia de los refugiados afganos, a diferencia de cuanto ocurrió durante la guerra de la OTAN en Kosovo. Ni son transmitidas al espectador las informaciones sobre el contexto histórico de la guerra en Afganistán. Tenemos que preguntarnos que han hecho hasta hoy los medios de comunicación americanos para informar al ciudadano de Peoria o de una ciudad americana de Minnesota sobre la política extranjera americana en todos este años, tanto en Mediano Oriente como en Asia Central. Los comentaristas de las cadenas de TV que explican la guerra en Afganistán son todos generales jubilados; las soluciones estratégicas, todos los días, en la pantalla son explicadas por el general y "héroe" de la guerra de la OTAN en Yugoslavia, Wesley Clark. Nunca por miembros de la elite política, Kissinger o el Albright...
- ¿Inciden las presiones de la administración Bush en esta guerra más de lo que hayan hecho la Administración Clinton durante la "guerra humanitaria" de Kosovo?
Colin Powell, secretario de estado, durante su viaje a Arabia Saudí, ha intentado prohibir la transmisión de los mensajes de Osama Bin Laden por la cadena Al Jazeera, la CNN de los países árabes. The Voice of América, órgano de propaganda contra los países del este desde la segunda guerra mundial, ha sido reabierta repentinamente por la Casa Blanca y su director de programación ha sido despedido, porque han intentado transmitir entera la entrevista que Osama Bin Laden concedió Al Jazeera.
Mientras tanto Condoleeza Rice, consultora para la seguridad nacional de la Casa Blanca, después de haber invitado a todas las cadenas de TV americanas a conformarse con los videos del gobierno americano sin añadir ningún otro, está tratando de comprar los derechos para retransmitir fuera de la CNN algunos minutos de la entrevista de Osama Bin Laden.
Se está dando una lucha por el monopolio de la propaganda entre los periodistas, por su cuenta han decidido participar en este tipo de censura sobre la información. El control de los medios de comunicación y sobre los medios de comunicación, cuánto hay una guerra, es una evidencia. El último caso de un videoguerra abstracta y aséptico, sin imágenes de muertos y heridos, remonta a la guerra del Golfo, en 1991. En la guerra en Afganistán, por primera vez el gobierno americano no tiene en secreto la censura. De forma orwelliana, los medios de comunicación se han convertido en la personificación del Newspeak, el enemigo invisible de Orwell. Los bustos ya han iniciado a repetir los planes estratégicos del gobierno de Bush, difundidos por Condoleeza Rice: no son excluidos cotidianamente ya otros bombardeos adicionales a los en curso en Afganistán. De hecho, hay presiones para ampliar el ámbito de los bombardeos a Irak, Irán, Siria, el valle de la BeKaa, en Líbano. El portavoz de la CNN ha declarado explícitamente que de ahora en adelante para dar "información públicamente" deberán pedir instrucciones a la Casa Blanca.
- Después del ataque a las Torres Gemelas, los sondeos indican que el 93% de la opinión pública aprueba la guerra a Osama Bin Laden.
La reacción instintiva de la opinión pública americana, incluido un exasperado patriotismo, no es tan nítida como se nos querría hacer creer. Si, en efecto, durante los sondeos, se pregunta por si es favorable a los bombardeos en Afganistán, o si Osama Bin Laden tiene que ser juzgado por un
Tribunal Internacional por los crímenes cometidos contra 6000 civiles americanos, muertos en el ataque terrorista del 11 de septiembre, más del 50% de la población elige esta segunda opción. Los slogan lo subrayan: "justice" "not vengeance". Pero los medios de comunicación no informan. Los opositores a la guerra y las centenares de manifestaciones en casi todas las universidades americanas son pintados por los medios de comunicación como "pacifistas naif". Se dice que son los mismos grupos que se oponen a la globalización, pero el pueblo de Seattle está organizándose, aunque la oposición a la guerra es marginal y no ha llegado a tener una fuerte consistencia numérica, como en cambio ya ocurre en Europa.
- ¿Ahora que la guerra en Afganistán está en la segunda fase, con operaciones de "search and destroy", reaccionarán los pacifistas como en la época de Vietnam, aún siendo la generación siguiente?
La oposición, la visibilidad de esta oposición a la guerra empezó a emerger por Vietnam no durante los primeros años. La primera manifestación estudiantil se dio en 1965. Las grandes manifestaciones ocurrieron en los años 1969 y 1970. Estamos solamente en las primeras semanas de lo que se prefigura como una larga guerra en Afganistán.
- ¿La oposición a la guerra, en este momento en América es considerada como "unpatriotic". Con que consecuencias?
En nombre de la bandera y el patriotismo ha sido aprobada por el Congreso por unanimidad una legislación que prevé medidas dirigidas a la lucha contra el terrorismo. Con el resultado de que será puesto bajo control toda la vida privada de los ciudadanos: las escuchas telefónicas, la detención y la detención a tiempo indeterminado. No hemos llegado todavía al macartismo de los años cincuenta. Pero marchamos rápidamente en aquella dirección. |