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"Personas que son realmente muy extrañas pueden asumir posiciones clave y provocar un terrible impacto en la Historia."
(Gobernador George W.Bush, Jr.,año 1997)
"No hay nada mas peligroso para EEUU que tener a un ex-alcohólico como presidente"
(Oliver Stone).
Se cierne un presente de cruda y oscura realidad para los artistas e intelectuales norteamericanos. Según las denuncias del sindicato de actores, todos aquellos que se han manifestado públicamente en contra de la guerra a Irak, están sufriendo presiones por parte de los organismos gubernamentales y de las corporaciones de medios audiovisuales, a fin de que depongan su actitud y no se expresen contra la guerra. Por ejemplo, Seann Penn fue rechazado para su próxima labor como actor. A Martin Sheen le "sugirieron" que no siga con esa postura en la serie de TV que protagoniza. Susan Sarandon, Penélope Cruz, Matt Damon, Leonardo Di Caprio, etc, denuncian el estado de acoso en el que se encuentran las estrellas de Hollywood (también misteriosamente, el autor de la biografía no autorizada de Bush, apareció colgado en un motel en EE.UU).
Los hechos solapados, dejan de estar solapados; esta suerte de "neomaccarthismo" evidencia la sombra de una tiranía que lentamente va recortando las libertades, los principios y los derechos del pueblo norteamericano. No hay posibilidad de disenso, seguramente se instaurarán listas negras y caza de brujas contra los que opinan de modo diferente. Están "amordazando" (en el mejor de los casos) al que se oponga al proyecto imperial.
Bush ya ha tomado cuenta de lo sucedido con Aznar en la entrega de los Premios Goya. Una supuesta entrega de premios devino en manifestación de todos los artistas e intelectuales españoles contra la guerra y la postura lacaya del gobierno español frente a la Casa Blanca. Y seguramente Bush no dejará que ocurra en Hollywood una oleada de protestas de sus estrellas del cine y la T.V. La tiranía irá radicalizando su política frente a los cada vez más numerosos obstáculos que encuentra.
El pueblo norteamericano quiere la paz, y está siendo "azuzado" por agresiones mediáticas y amenazantes que lo acorralan psicológicamente. Todo este despliegue de parafernalia militar, propaganda bélica, recursos financieros nutrientes del Pentágono, la reducción impositiva a los sectores más pudientes al estilo Reagan de los ´80 (causante de un déficit histórico en su momento), el achicamiento de los servicips básicos del estado y la impunidad de los responsables de los megafrudes empresarios, marcan la presencia de una élite parásita, que capta el grueso de los capitales y que especula con la guerra para "abrochar" jugosas ganancias. La petrocracia de la gavilla Bush - Cheney y el "complejo militar industrial" terminará aplastando los principios y derechos civiles básicos de los habitantes.
Están pisoteando cada una de las páginas de la Constitución y mancillan la memoria de los padres fundadores de Estados Unidos, Madison, Hamilton y Jay; traicionan el ejemplo y enseñanza de Washington, de Jefferson y de Lincoln.
Pero el costo a pagar va a ser carísimo, y de ésta no va a haber retorno. La conciencia de los pueblos ha madurado lo suficiente como para no "comprar más buzones" y también para patear el tablero en simultáneo y en todas las regiones del mundo. La unidad de acción de los pueblos se la debemos al vertiginoso progreso en las comunicaciones (principalmente Internet).
La nueva generación será la protagonista del cambio. Más temprano que tarde los nuevos retoños terminarán por cercenar los miembros pútridos que carcomen a la humanidad.
La decadencia del imperio está en marcha, el paso del tiempo juega a nuestro favor.
"Roma jamás perdió un combate en Bretaña. Pero un día, a consecuencia de los problemas en el corazón del Imperio, las legiones debieron dar vuelta y abandonar para siempre la Isla" (Paul Kennedy). |