José Leonardo Guaglianone

Asistente curatorial - Coordinación de Artes Visuales - Fundación Celarg

Los Devotos de gracia de Laila Chemekh Saab

Revisando la fotografía etnográfica contemporánea

El viaje de evidente intención etnográfica a Barlovento (estado Miranda) motiva una composición posdocumental de la imagen fotográfica a partir de la iniciativa discursiva, o estratégica, de representar visualmente una identidad cultural afrodescendiente. En este sentido, la Coordinación de Artes Visuales invita al público de esta muestra a problematizar los estereotipos de la identidad nacional a partir de propuestas contemporáneas como la de Laila Chemekh Saab, desde una representación simbólica dignificante de las minorías y de un respeto exigido, en la praxis política y social, a la diversidad cultural histórica de nuestra condición latinoamericana.

En este trabajo, influenciado en lo formal por las intervenciones fotográficas “neoindigenistas” de Antonio Briceño, Saab recurre a aquel otro componente complejo de la hibridación cultural latinoamericano-caribeña problemática e históricamente vinculado a la identidad nacional de este territorio, panecológico y pluricultural, unificado bajo el nombre unívoco de República Bolivariana de Venezuela: la raíz afrodescendiente.

Así pues, a partir de la estrategia formal del collage fotográfico digital, Saab corta, secciona y selecciona la imagen registrada (retratos, paisajes, objetos costumbristas) en la “edición” y no en la toma. Las fotografías digitales originalmente tomadas no parecerían tener una intención documentalista tradicional, si no más bien, la consciencia de un registro elemental de gran calidad que se proyecta ser intervenido posteriormente con los recursos sintácticos del software1 para la experimentación con este nuevo tipo de collage fotográfico que cumpliría, entonces, una función etnológica -generadora de sentido- dentro de su discurso visual.

Por otro lado, se aprecia un interés explícito de capturar por medio de estas experimentaciones visuales en el “montaje” posterior, y ya no en el “registro estetizado”2, una conjunción de experiencias no visuales del viaje etnográfico. La vivencia sensorial y ritual de la música junto al café, el cacao y la cestería artesanales, así como de sus modos de producción, devienen en recursos visuales que pretenden configurar alegorías identitarias de lo no visual, experimentado como otredad cultural. Esto se constata, por ejemplo, en obras como Espera de aromas (1), Cuadros de Olores (4) y Repique de gloria (11). También se evidencia, de alguna manera, en las alusiones sensoriales y poéticas dadas por los títulos de casi todas las obras.

En cuanto etnógrafa, cámara en mano, Saab logra capturar la mirada del (asumido como) otro, por medio de retratos. En cuanto cazadora de los registros estéticos de una alteridad cultural, ha sabido acercarse a la entrañada cotidianidad del barloventeño. En la mirada de los sujetos retratados como en algunas sonrisas se manifiesta la empatía vivida entre éstos y la fotógrafa. La mirada, aquí, parece cumplir un papel como punto de énfasis generalizado del “encuadre” y su construcción visual del sentido3, que cumple, junto a ciertas mutilaciones deliberadas de los retratos, una función etnográfica intervenida. Función extraartística que pretende lograr en los espectadores de estas obras una reflexión etnológica acerca de la identidad sincrética afroamericana de origen bantú, yoruba y loango, presente en estas tierras. Así como su calor humano.

Tierras más dignamente rurales que ella identifica con la “gracia”.

Pero, ¿devotos de qué? En todo caso, devotos de su ser y hacer en el mundo, devotos de sus tradiciones y orígenes, entendidos en un sentido no-dialéctico, no-occidental, aparentemente libre de la lógica identitaria del “fundamento” y su “superación”: devotos de sí mismos.

 Notas


1 De los cuales destacan, en esta propuesta, las transparencias, texturas, fondos neutros de color, inversiones y superposiciones de planos, así como la fragmentación y repetición serial de módulos constituidos, a su vez, por imágenes fotográficas.

2 O eternización del momento subjetivo único; con el “otro” como tema y como pretexto (como se entendía en la tradición modernista de la fotografía documental, mal llamada, “étnica”) dentro del fenómeno fotográfico documentalista previo al fenómeno digital.

3 O punctum (“Es lo que yo añado a la fotografía y lo que, sin embargo, está ya en ella.”) según Roland Barthes en La cámara lúcida: nota sobre fotografía, Barcelona, Paidós, 1995, pp. 64, 103, 105. Citado en FOSTER, Hal: El retorno de lo real. La vanguardia de finales de siglo, Madrid, Ediciones Akal, 2001, p. 136.

 

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