REPORTAJE publicado en la revista Barrikada, Montevideo

FOTÓGRAFA DOCUMENTALISTA ARGENTINA

JUNTO A LOS PIQUETEROS CON SU CÁMARA EN BANDOLERA

A Olga la conocimos hace muchos años en Suecia, exilio que convivimos compartiendo penas y sueños interrumpidos, cultivando la siempre viva memoria de tantos compañeros presos, caídos, desaparecidos... entre estos, su propio compañero –Oscar Bugallo- fusilado en Santiago por la Junta Militar chilena.

Cuando nos encontramos en Estocolmo, Olga era una fotógrafa aficionada que demostraba excepcionales dotes para la profesión que hoy ejerce -para ser precisos- sin “profesionalizarse” dado que el lucro no es el fin de su ejercicio profesional: la fotografía forma parte de su proyecto de vida y su propósito es poder continuar desarrollando su experiencia en esa actividad que la apasiona... Pero dejemos que ella misma nos explique y defina su actividad.

Olga: Bueno, no somos muchos pero ni tan pocos los fotógrafos que desarrollamos nuestra actividad compartiendo una concepción común por la que nos definimos como “fotógrafos documentalistas”...

Barrikada: ¿Se trata de una categoría establecida en la profesión?...

Olga: No precisamente... como te decía, se trata más bien de una concepción que define nuestra postura por la que nos distinguimos dentro del ejercicio de la profesión... y a esto llegamos –simplemente- sacando fotos, plasmando en una fotografía lo que sucede en el entorno donde elegimos ubicarnos sin que nadie nos haya encomendado la tarea, sin hacerle el mandado a los medios... nos involucramos en la realidad donde elegimos ubicarnos y la reflejamos tal cual, fielmente, en la fotografía donde volcamos lo mejor de nuestra experiencia, de nuestras inquietudes, de nuestra motivaciones...

Hay quienes documentan lo pasado mediante el estudio, la investigación de datos, recurriendo a oficios o artes diversos... Nosotros –los fotógrafos documentalistas- nos proponemos documentar el presente, el momento instantáneo que testimonia y acumula en esta historia que entre todos estamos escribiendo. Y esto implica participación y compromiso con el presente...

Nuestra fotografía documental se expone no sólo para la contemplación, se expone al juicio de los marginados acercándoles nuestros documentos allí donde están... es que ellos no se sentirían cómodos ni tampoco tendrían cómo llegar a una “muestra fotográfica” en una sala de exposición... así que vamos hacia ellos con sus fotografías y ahí se descubren, se reconocen participando en esa historia que construyen, que les pertenece... allí se testimonia sus luchas y –por añadidura- el compromiso de los fotógrafos documentalistas.

Barrikada: ¿Cuánto tiempo hace que estás trabajando en este proyecto?

Olga: Digamos que fue el resultado de una búsqueda en el intento de reubicarme al volver a mi país e insertarme en su realidad... Exilio mediante volví a la Argentina en 1992. No me resultó posible encontrar mi espacio dentro de las organizaciones y partidos donde procuré recrear mis vínculos. No alcanzaba a reconocer en ellos una propuesta en la que me pudiera sentir representada, que me pudiera convencer, con la que pudiera comprometerme... Por fin me vinculé a las agrupaciones de Asamblea: una organización horizontal en la que encontré el espacio que buscaba, un espacio diferenciado de la propuesta de aquellas organizaciones verticales, piramidales, donde había participado. Fue entonces que me reencontré en mi país y con su realidad. Ahora sí, soy yo y mi cámara en la que descubrí un arma que era capaz de manejar, disparando flashes, desenmascarando a los represores de la protesta popular, documentando las marchas de los piqueteros... Las fotos testimonian su voluntad de lucha y la violencia represiva, constituyendo pruebas contundentes de los responsables de esa violencia sin límites que no repara ni ante el asesinato...

Barrikada: No es cosa fácil enfrentar con una cámara a esas bestias armadas hasta los dientes... ¿no sentís miedo?...

Olga: Claro que se siente miedo, mucho miedo; pero nos anima el compromiso que sentimos estar cumpliendo y la protección de los compañeros que nos reconocen por nuestros distintivos que llevamos prendidos en nuestras solapas y porque siempre estamos allí con ellos, participando a nuestra manera, sin aflojar. Fijate que nuestras fotos no sólo documentan sus luchas y denuncian la violencia represiva... además ponen en un brete a los medios, a la televisión, que se sienten presionados a proyectar en sus pantallas, a publicar en sus páginas la realidad que no pueden ocultar porque nuestras fotos la están registrando y divulgando...

Barrikada: ¿Ha habido cambios a partir de este nuevo gobierno?

Olga: ¿Te refieres a los niveles de represión?... Sí, algo de eso hay... hay menos represión; pero la gente sigue teniendo hambre... sin trabajo hay hambre y con hambre la gente sigue en la calle... Las tarifas no aumentan, pero tampoco bajan, porque para seguir prestando los servicios no pueden bajar las tarifas. En fin: las causas de la protesta permanecen y la lucha continúa... por ejemplo, todos los 26 se sigue cortando el puente Pueyrredón en memoria de la masacre allí perpetrada.

Personalmente me siento representada en Asamblea, pero son muchos los agrupamientos que nos damos cita en esas movilizaciones... por ejemplo, el Aníbal Verón (MTD) que también es una organización horizontal... me acerco donde la gente participa, discute, elabora, pelea... apuesto a esa forma de organización y allí me siento realizada con esa gente y su causa en la que vuelco mi compromiso compartiendo lo cotidiano, sus luchas, acompañándolos en sus sufrimientos, en sus riesgos, fortaleciendo mi fe en su voluntad de pelea...

Barrikada: Es un compromiso...

Olga: Es un compromiso y es un homenaje en memoria de los compañeros que ya no están. Y también a los que hoy los encarnan en sus luchas sin tregua por la dignidad de vivir, defendiendo a su gente, el derecho a poder comer, al techo donde cobijarse, el derecho de sus hijos a ser felices, con escuela donde instruirse en la perspectiva de un futuro digno... ese es el significado y el contenido de este compromiso, por cierto mucho más significativo que el contenido de los discursos de línea...

Es en el cumplimiento de esa tarea -para lo que me las arreglo con mi cámara y un rollo- donde encuentro y se recrea mi alegría de vivir. Es mi apuesta frente al sistema que oculta, disfraza, tergiversa la realidad, que banalaza los medios de comunicación y sus herramientas pretendiendo imponernos como paradigmas a las Susana Giménez, a las Mirta Legrand...  que pintan a los piqueteros como delincuentes y filman a comerciantes atemorizados bajando cortinas y cerrando sus puertas al paso de sus marchas de protesta.

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