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Olga Morales |
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Campaña: ni una mujer más víctima de las redes de prostitución. Una perspectiva abolicionista sobre la prostitución y la trata Ponencia presentada en el Seminario internacional Equidad de género en acción, Fundación Celarg, 2 de diciembre de 2008 |
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Anualmente son ingresadas a la prostitución alrededor de 4.000.000 de mujeres y niñas en el mundo. En Argentina, cientos de ellas son secuestradas y desaparecidas por estas redes de proxenetas y muchas han sido asesinadas.
Por todo esto decimos: i BASTA DE VIOLENCIA! i BASTA DE ASESINATOS Y DESAPARICIONES DE MUJERES Y NIÑAS/OS! www.cam¡Janianiunavig:imamas.blogspot.com Perfil: Esta campaña es autónoma, autofinaciada y autogestiva. Esto nos posibilita desenvolvemos sin condicionamientos de ningún tipo ni prioridades u objetivos fuera de los que en la plenaria consensuamos y nuestro propio proyecto político. Superamos la escasez de recursos con aportes personales, imaginación, trabajo "artesanal" y adherentas/es solidarias/os. Está convocada por colectivas y mujeres que actuamos desde una perspectiva feminista basada en los derechos de las humanas, que nos permite comprender por que la prostitución y la trata con fines de explotación sexual son dos caras de una misma violencia contra las mujeres y por qué alrededor del 90% de los casos de trata de personas es de mujeres y niñas con estos fines. . Consideramos que la prostitución no se ubica en la llamada "esfera privada" ni es el conjunto de actos individuales de un grupo determinado de personas sino que es una institución social patriarcal basada en la desigualdad social, sexual, económica, cultural y política entre varones y mujeres. Como consecuencia de ello no puede ser considerada expresión de libertad femenina, ni trabajo, ni inevitable. Subsistirá mientras subsistan esas desigualdades. Nos preocupa y repudiamos la desaparición de mujeres, niñas/os, denunciamos y reclamamos por su aparición, al mismo tiempo ponemos en discusión el significado mismo de la prostitución. Como feministas somos abolicionistas, queremos un mundo sin prostitución y sostenemos que no debe perseguirse a ninguna persona en esta situación. A quienes hay que perseguir es a aquellos que promueven, facilitan, lucran y explotan la prostitución ajena. Exigimos junto con las compañeras de AMMAR-CAPITAL políticas públicas universales de salud, educación, trabajo y vivienda especialmente para todas las mujeres en estado de prostitución. La Campaña desarrolla diferentes actividades en interacción con la sociedad: Reflexión y construcción de pensamiento sobre el tema que están reflejadas en nuestros documentos. Visibilización mediante acciones públicas periódicas informadas en nuestra bloga. Realizamos talleres, charlas, proyecciones en: universidades, escuelas, asambleas grupos, etc. y participamos en congresos, jornadas, debates, encuentros, mesas y demás espacios de debates. Informamos a los medios de comunicación nuestras ideas y actividades. Campaña: Ni una mujer mas víctima de las redes de prostitución Historia de la Campaña La lucha contra la explotación sexual de las mujeres en prostitución, que hoy es parte fundamental de la Campaña «Ni una mujer más víctima de las redes de prostitución», tiene una historia en el movimiento feminista, a veces en alianzas con otros sectores y movimientos. En 1910, Julieta Lanteri se refirió a la prostitución en el Primer Congreso Internacional Feminista, realizado en Buenos Aires, abogando por su abolición. Durante los años 70, la lucha de feministas y organizaciones de liberación homosexual, se dirigió especialmente a la derogación de los edictos policiales, utilizados para reprimir a mujeres en prostitución, homosexuales y travestis. En ese mismo período y en la década del 80, Ruth Mary Kelly, una mujer vinculada al feminismo y que había estado en situación de prostitución, se proponía como objetivo nuclear a las mujeres prostituidas. Sin embargo, el movimiento anti violencia de los 80, no llegó a incluir como central en sus luchas la violencia ocasionada por la prostitución, salvo por parte de algunos grupos y mujeres. En ATEM (Asociación de Estudio y Trabajo sobre la Mujer), desde 1983, esta problemática fue tratada en las Jornadas anuales que realiza. Y desde 1986 en los Encuentros Nacionales de Mujeres en talleres no específicos, hasta que en 1996 fue propuesto como taller autoconvocado «Mujer y prostitución» luego incorporado como taller oficial de los Encuentros. En 1991, grupos feministas y del movimiento de mujeres, algunas organizadas en la Multisectorial de la Mujeres, ante los intentos de reglamentar la prostitución en el ámbito de la Capital, realizaron una campaña en contra, con acciones callejeras con carteles y volantes hasta que el proyecto fue retirado. Alrededor de 1995, las mujeres en situación de prostitución, formaron una organización. Tomaron el nombre de AMMAR (Asociación de Mujeres Meretrices Argentinas) que en 2003 se dividió. Uno de los dos grupos, AMMAR CAPITAL, que considera que la prostitución no es trabajo, sino un estado en que se encuentran, lucha por revertirlo a través de exigir capacitación, educación y empleos, formar micro-emprendimientos, realizar cursos y talleres de cuidado del cuerpo y la salud entre otros y han constituido una Asociación Civil (Asociación de Mujeres Argentinas por los Derechos Humanos). En 1996 fue constituida la «Asamblea Raquel Liberman, Mujeres contra la Explotación Sexual» presentando un proyecto que vinculaba la derogación de los edictos policiales con la situación de las mujeres en prostitución. En la Constituyente y luego en la Legislatura, confluimos con otros sectores, entre ellos mujeres en prostitución, travestis, organismos de derechos humanos, organizaciones de estudiantes, de homosexuales, religiosas, nucleadas/ os en «Vecinas y Vecinos por la Convivencia». En Mar del Plata, el CAMM (Centro de Apoyo a las Mujeres Maltratadas), ante las desapariciones y asesinatos de mujeres en situación de prostitución, organizó la campaña: «No hay una vida que valga más que otra», cuyas actividades fueron relatadas en una mesa redonda sobre «La prostitución y los crímenes de Mar del Plata» realizada en el XVI Encuentro Nacional de Mujeres 2001. Asimismo, durante esos años, el grupo CECYM (Centro de Encuentro Cultura y Mujer) realizó trabajos de difusión, concientización, charlas, talleres, investigaciones, etc. y en el año 2005 la campaña «Globalización y nuevas formas de violencia hacia las mujeres» uno de cuyos ejes fue la prostitución. En el año 2004 comenzó a funcionar una red de intercambio de información por Internet denominada «rednoalatrata@gruposyahoo.com.ar», que también realiza distintas actividades con motivo de los secuestros y desapariciones de mujeres por las redes de prostitución (charlas, stands, volanteadas, etc.). En setiembre de 2006, la Red presentó una carta pública y entrevistó a las comisiones legislativas expresando su oposición a los intentos de reglamentación de la prostitución en la ciudad de Buenos Aires. También plantea la oposición a la Ley de Trata y propone su modificación, de manera de lograr una más efectiva persecución del delito y protección de los derechos humanos de las víctimas. En 2004, en la lucha contra un nuevo intento de reformas represivas del Código de Contravenciones de la Ciudad de Buenos Aires, fueron detenidas y procesadas varias personas, entre ellas dos compañeras de AMMAR-Capital, liberadas más de un año después de la detención. Las acciones de la madre de Marita Verón concitaron también la atención de los medios de comunicación. En este marco, el Departamento de Estado de los EE.UU. otorgó el 8 de marzo de 2007 a Susana Trimarco el premio «Coraje», acontecimiento que fue extensamente cubierto por los medios en Argentina. La sociedad comenzó a prestar más atención a esta problemática y se realizan investigaciones periodísticas sobre las situaciones de las mujeres víctimas de las redes.
Sin clientes-prostituyentes no hay prostitución ni Trata Nadie puede consentir su propia explotación El 25 de noviembre del año 2006 con motivo del Día Internacional contra la violencia hacia las mujeres, diversos grupos hicimos un acto y realizamos escraches en prostíbulos de la zona de Congreso, en la Capital, denunciado la esclavitud sexual y las desapariciones de mujeres en manos de las redes de prostitución. Decidimos seguir reuniéndonos para profundizar éste y otros temas. En la Jornada anual organizada por ATEM, en diciembre de ese año se trató extensamente esta problemática y diversas personas y agrupaciones comenzamos a reunimos en el mes de febrero de 2007, llamándonos «Espacio de Construcción Feminista», tratando los temas vinculados a las desapariciones de mujeres, el terrorismo patriarcal, los femicidios, y vimos la necesidad de hacer salidas públicas a plazas y distintos lugares para llamar la atención de la sociedad sobre la problemática. Ante las diferentes expectativas se formaron dos grupos: uno de estudio y otro para la concreción de acciones colectivas, siendo la primera la organización del acto del 8 de marzo. En este marco la Casa del Encuentro llamó a realizar una movilización alrededor de Congreso para el día 3 de abril, por cumplirse el 5° aniversario de la desaparición de Marita Verón, bajo la consigna: «Aparición con vida de las mujeres desaparecidas en democracia y castigo a los responsables». Luego fueron organizadas dos movilizaciones con la participación de varias agrupaciones con las que vimos la necesidad de realizar una campaña, convocada por las feministas, cuyo nombre es: «Ni una mujer más víctima de las redes de prostitución». Esta campaña hunde sus raíces en el movimiento Anti-Violencia de los 80 y en las luchas contra la represión de las mujeres en situación de prostitución de fines de esos años y de los 90 y principios del 2000 y recoge la construcción ideológica feminista en relación a la problemática de la prostitución y trata de mujeres y niñas/os con estos fines. La campaña fue lanzada por grupos feministas en la Ciudad de Buenos Aires el4 de junio de 2007, dado que el 3 era el día de las elecciones. Organizamos, además de un acto y movilización mensual, otras actividades de información, concientización, como proyecciones en distintos lugares (escuelas, asociaciones, centros comunitarios), volanteadas, performances, etc., además de aquellas acciones que los grupos que la integran realizan, en el marco de la misma.
Sin clientes-prostituyentes no hay prostitución ni Trata www.campanianiunavictimamas.blogspot.com La campaña hoy: año 2008 3 de enero - Acción Pública en Congreso donde anunciamos la decisión de realizar actos públicos en diferentes fechas (no solo los días 3) considerando que debemos recordar y reclamar por la aparición de todas las mujeres secuestradas. Así también fue anunciada la decisión de realizar los actos en diversos lugares. Por este motivo NO mantendremos, como a lo largo de todo el año 2007, los días 3 en Plaza Congreso como convocatoria fija. 10 de enero - Acción Pública en la Fuente de Lola Mora, en reclamo de la aparición de Andrea López, con la presencia de la mamá de Andrea. ' 11 de enero - Conferencia de Prensa a las 12 hs en la Librería de Mujeres, H. Yrigoyen 1536. Estuvo presente la Mamá de Andrea. 8 de marzo - Organización y participación en conmemoración del Día de las Mujeres en Costanera Sur. Acción Pública, junto con diversas colectivas de feministas y de mujeres. 16 de marzo - Acción Pública en el Parque Centenario por la aparición de Florencia Pennacchi. Estuvieron presentes la mamá, el hermano y la tía de Florencia. 24 de marzo - Participación de la Campaña en los actos por el 24 de marzo. 9 de abril - Presencia en el Congreso de la Nación en ocasión de darse el debate por la Ley Contra la Trata, a la que la Campaña objeta. 14 de abril acompañamos el pedido de veto presentado a la Presidenta de la Nación Cristina Fernández realizado por la Red no a la Trata. 15 de abril - Participamos de la Conferencia de Prensa por el pedido de veto a la Ley convocada por la Red no a la Trata. . . 17 de abril - Acompañamiento a la ronda de Madres pidiendo el veto presidencial a la Ley, sancionada en Diputados el 9 de abril. Una vez promulgada la Ley por la Presidenta de la Nación, la Campaña empezó a juntar firmas por la reforma de la Ley Contra la Trata en diversos lugares de la ciudad: Congreso, Facultades de la USA, en distintos lugares de inserción de cada colectiva que integra la Campaña. Seguiremos juntando. 4, 5, Y 6 de junio - Participación en el primer Congreso Latinoamericano contra la Trata realizado en la Facultad de Sociología, con una mesa permanente distribuyendo el material teórico de la Campaña. Participación de Marta Fontenla de «ATEM 25 de noviembre», dentro de la campaña, con una ponencia que figura en esta publicación «La Prostitución, la atención a las víctimas y el delito». 4 de junio - Acción Pública al cumplirse 1 año de la Campaña frente a la Fac. de Ciencias Sociales, con la presencia de la mamá de Andrea López. 25 de Julio - Acción Pública al cumplirse 4 años de la desaparición de Fernanda Aguirre. Presentación de petitorio pidiendo por su búsqueda y aparición en la Casa de Entre Ríos y Acción Pública frente al Congreso. 16, 17 Y 18 de agosto - ENM de Neuquén: presentación de publicación con todo el material teórico colectivo de la Campaña. Exhibición del documental «Vidas privadas» Participación en peatonal feminista. Mesa debate. Mesa permanente de la Campaña en el Encuentro. Durante el 2008 hemos interactuado con otras colectivas y con distintos movimientos sociales. La Trata es un delito independiente de la edad de las víctimas Campaña: NI UNA MUJER MÁS VÍCTIMA DE LAS REDES DE PROSTITUCIÓN POR QUÉ INICIAMOS ESTA CAMPAÑA VICTIMA DE LAS REDES DE PROSTITUCIÓN Iniciamos una campaña porque consideramos necesario y urgente levantar la voz y decir BASTA DE SECUESTROS, DESAPARICIONES Y ASESINATOS DE MUJERES POR LAS REDES DE PROSTITUCION. Se trata de un drama que golpea la vida de cientos de mujeres en todo el mundo. En nuestro país no hay cifras oficiales al respecto, porque tanto las desapariciones, como los secuestros y los asesinatos de mujeres por las redes de prostitución son ocultados, minimizados y naturalizados. Sin embargo, no estamos ante casos aislados o episódicos: según la ONG Antislavery International, han desaparecido en Argentina sólo en el año 2006 cerca de 500 mujeres y niñas. Iniciamos una campaña porque consideramos que lo que estamos enfrentando y todo aquello que queremos denunciar no puede ser simplemente una iniciativa episódica ni una concentración ocasíonal. Estamos convencidas de que la exigencia de que no haya más secuestradas, desaparecidas y asesinadas es una pelea de largo aliento: estamos poniendo en cuestión nada más ni nada menos que a la trata de mujeres con fines de explotación sexual, lo cual significa para nosotras atacar su raíz más profunda, que es la prostitución misma. Queremos abrir el debate sobre la prostitución, como un escenario para profundizar acerca de la condición de todas las mujeres en la sociedad patriarcal. Y ello requiere tiempos propios, que no son los tiempos de las campañas electorales ni tiempos coyunturales, sino los tiempos de la afirmación de un compromiso, de la construcción de espacios para reflexionar, debatir, decidir y trazamos perspectivas en común. Y emprendemos esta campaña sabiendo que no estamos solas y que no somos ni las primeras ni las únicas. Hay muchísimas mujeres en el mundo que se unen para romper el silencio y la normalidad de la violencia contra las mujeres, y haciéndolo, cambian sus vidas, demuestran que las mujeres no somos simples víctimas de opresión: podemos iniciar juntas un camino de liberación y transformación, de nuestras vidas y de toda la sociedad. Por ello nos sentimos unidas y cercanas a todas las madres, familiares y amigos de las mujeres secuestradas, desaparecidas y asesinadas. y también lo estamos de las mujeres de Ciudad Juárez; de todas aquellas que están sufriendo y empezando a denunciar el femicidio igualmente oculto en Guatemala; de las feministas chilenas que se juntan una vez por mes, todos los 19, para gritar "Ni una mujer menos, ni una muerta más", sólo para nombrar algunos de los tantos casos en el mundo. Porque vos pagás hay prostitución y trata de mujeres http://www.campanianiunavictimamas.blogspot.com/ La prostitución no es un trabajo, es una forma de violencia contra las mujeres Existen hoy dos posiciones respecto a la prostitución: 1) La que la considera un trabajo como cualquier otro y una elección libre, fruto de un contrato entre dos individuos: cliente y mujer prostituida. 2) La que, en cambio, sostiene que la prostitución es una forma de violencia contra las mujeres. Nosotras decimos que la prostitución es una forma de violencia contra las mujeres, una violación de los derechos de las humanas, porque: La prostitución se inscribe en las relaciones de opresión patriarcales, que colocan a los varones del lado del dominio y a las mujeres de la sujeción. La pregunta no es, ¿por qué las mujeres ingresan a la prostitución? sino: ¿por qué tantos varones compran cuerpos de mujeres y niñas para la satisfacción de su sexualidad? No es un contrato entre cliente y mujer en prostitución, porque no se puede hablar de consentimiento -condición de todo contrato- en condiciones de profunda desigualdad. Las mujeres no "se prostituyen", son prostituidas por clientes y proxenetas protegidos por el Estado, compelidas por la necesidad económica, por presiones de todo tipo, por la violencia material y simbólica, por costumbres e ideas contenidas en los mensajes culturales que consideran que las mujeres de todas las clases sociales somos objetos disponibles para satisfacer supuestas "necesidades" de los varones, también de todas las clases. La relación entre cliente y mujer prostituida no es una relación laboral entre empleador y empleada, ni entra dentro del campo del derecho del trabajo. Ninguna forma de trabajo puede separarse del cuerpo. Pero en la prostitución el comprador obtiene derecho unilateral al uso sexual del cuerpo de una mujer. El "cliente" prostituyente le impone su cuerpo, su sexualidad y su placer a la mujer prostituida. El placer de ella no importa. No es un intercambio sexual recíproco. Hechos que en cualquier trabajo se consideran acoso o abuso sexual: los toqueteos, las violaciones, las insinuaciones verbales, los requerimientos sexuales indeseados, en la prostitución forman parte de la naturaleza misma de la actividad. ¿Cómo reclamarían las mujeres prostituidas contra el acoso sexual, el abuso o la violación? ¿Con qué parámetros se mediría? Considerarla trabajo legitima la violencia y las desigualdades sociales y sexuales entre varones y mujeres. En todo trabajo está comprometida la subjetividad, pero en la prostitución lo está de una manera más profunda, ya que existe una relación inseparable entre cuerpo y subjetividad, entre cuerpo y sexualidad. La sexualidad es una parte fundamental e inescindible de la construcción de identidad. La identidad sexual está marcada por la masculinidad y la femineidad socialmente construídas, es decir por la desigualdad jerárquica entre los sexos. La prostitución daña a las mujeres de una manera muy distinta a la del trabajo. La prostitución produce daños físicos y psíquicos que algunos estudios comparan con los sufridos por quienes padecen una guerra. Si prostituir menores de 18 años se considera un delito, ¿cómo puede convertirse en un trabajo y en una elección libre el día en que la mujer cumple 18 años? El trabajo infantil está prohibido (en nuestro país, antes de los 14 años), pero se promueve la preparación educativa de niñas y niños para sus futuros trabajos: escuelas técnicas, comerciales, de magisterio, etc. Si la prostitución es trabajo, ¿cómo se formaría a las niñas para el mismo?, ¿cuáles serían los cursos de aprendizaje? ¿Secundarios con orientación servicio sexual? ¿Dónde y con quiénes se harían las prácticas? ¿Con los padres, con los tíos, con los maestros? Considerar a la prostitución trabajo favorece la trata y la legalidad de proxeneta s y rufianes, al convertir la explotación sexual en un negocio legal. Sirve también para crear la ficción de un descenso en la tasa de desempleo, útil para mejorar la imagen de la actual fase del capitalismo, que se caracteriza por el carácter estructural de la desocupación y la exclusión social. La prostitución es una forma de violencia contra las mujeres, de violación de los derechos de las humanas, de explotación sexual, institución fundamental en la construcción de una sexualidad basada en el dominio masculino y la sumisión femenina y en la cosificación de nuestros cuerpos. No es, por tanto, una expresión de la libertad sexual de las mujeres. Por todo esto sostenemos que no se debe hacer distinción entre prostitución y trata forzada y voluntaria, ni entre prostitución infantil y adulta, ni diferenciar entre personas menores y mayores de 18 años. Estas distinciones legitiman prácticas de explotación sexual, transformándolas en aceptables y permisibles. Utilizan una falsa idea de elección y consentimiento que no reconoce los condicionamientos sociales e individuales y el complejo proceso que lleva a una mujer a ejercer la prostitución y las diversas formas, sutiles o brutales de coerción, no siempre demostrables. El 90% de los casos de trata son de mujeres v niñas para ser prostituidas No existen la prostitución ni la trata “libremente” elegidas El Estado es responsable de la explotación Millones de mujeres y niñas son prostituidas en el mundo. Ingresan a la prostitución por necesidad económica, por situaciones de abandono emocional o físico, de abuso y violencia, para ayudar a sus familias, mantener a sus hijos frente al abandono paterno, proporcionándoles además lo que la sociedad de consumo exige, para pagar sus estudios, reclutadas por un hombre que dice quererlas, o por un "dealer" o una amiga, o secuestradas por las redes de prostitución. Muchas migran de un país a otro, de una provincia o de una ciudad a otra, en busca de mejorar una situación desesperante. Pero la pregunta no es cómo llega una mujer a la prostitución, sino cómo sale de ella, con qué recursos. Lo decisivo no son los motivos personales o sociales que hacen que las mujeres y niñas sean alrededor del 90% de las personas en situación de prostitución, sino la consideración del cuerpo de las mujeres como un objeto de intercambio, como una mercancía al servicio sexual de los varones. Los prostíbulos pululan en todas partes, en cualquier confitería, pub o whiskería, en casitas modestas a lo largo de las rutas o en departamentos o locales de lujo. Ello a pesar de estar prohibidos por ley nacional y por la Convención contra la Trata de Personas y la Explotación de la Prostitución Ajena, suscripta y ratificada por nuestro país y vigente, que castiga la explotación de la prostitución ajena y la instalación de prostíbulos. De vez en cuando la justicia condena a algún proxeneta, sobre todo cuando se trata de algún caso resonante de secuestro o desaparición de persona, como los de las mujeres en situación de prostitución de Mar del Plata, como los casos de Andrea López o de Fernanda Aguirre. En algunas ocasiones, la policía, por orden de un juez, allana un prostíbulo y se lleva detenidas a las mujeres y a algún/alguna regente de menor peso. La respuesta estatal es reprimir a las víctimas, en los burdeles o en la calle, como sucede con la aplicación de los códigos contravencionales y de faltas, que en su redacción y aplicación cada vez más represivas, son herederos de los viejos edictos policiales. La policía utiliza el arresto, los malos tratos, la amenaza y la coima, convirtiéndose en socia del proxenetismo, cuando no directamente en proxeneta. Nunca se llega a los grandes responsables de la explotación sexual de las/os mujeres y niñas/os, a los jefes de las redes de prostitución, o a aquellos funcionarios, legisladores, empresarios, fiscales, comisarios y jueces que participan del negocio. Ni a los clientes prostituyentes. Cuando se formulan leyes, están dirigidas a la represión de las personas en situación de prostitución o bien a la protección velada del proxenetismo, como sucede con la reciente ley de Trata. El Estado, los gobiernos, los poderes legislativos y la justicia son responsables por lo que hacen, pero también por lo que no hacen. No persiguen a los explotadores, no respetan ni protegen los derechos humanos de las víctimas, no destinan leyes, programas y presupuesto a la creación de refugios, a la asistencia médica, jurídica y psicológica, a la capacitación laboral, a la creación de empleos. No realizan campañas destinadas a desnaturalizar la prostitución y mostrarla como lo que realmente es: explotación y violencia. Los pocos/ as funcionarios/as, legisladores/as, fiscales y jueces que, desde su lugar, intentan hacer un trabajo conciente, se encuentran con una verdadera carrera de obstáculos y escasez de presupuesto. Por todo esto afirmamos: sin "clientes" y sin complicidad de funcionarios de los poderes judicial, legislativo y ejecutivo y de las fuerzas de seguridad no hay prostitución ni trata. Exigimos al Estado: Leyes y políticas que respeten los derechos humanos de las victimas y abran los caminos para su libertad. Programas integrales de protección y asistencia a las victimas, sin distinción de edad ni nacionalidad, con fondos suficientes previstos en las leyes de presupuesto, con personal adecuado y controlados por las organizaciones de mujeres y otras organizaciones sociales que se ocupan de la problemática. Políticas de prevención de la prostitución y la trata de mujeres y niñas, que abarquen la educación, los medios de comunicación y la demanda de prostitución. Otorgamiento de residencia y trabajo a las migrantes, cuando así lo requieran. Políticas universales de creación de trabajo, de capacitación laboral, vivienda, salud y educación, sin discriminaciones y con particular atención a las situaciones de opresión y desigualdad. Investigación sobre la complicidad de funcionarios en todos los poderes del Estado. Juicio, condena y separación definitiva de sus funciones.
Ni de uno ni de todos, ¡SOY mía! Basta de complicidad del Estado, las Iglesias, los medios y la sociedad |