Olga Morales

Campaña: ni una mujer más víctima de las redes de prostitución. Una perspectiva abolicionista sobre la prostitución y la trata

Ponencia presentada en el Seminario internacional Equidad de género en acción, Fundación Celarg, 2 de diciembre de 2008

Anualmente son ingresadas a la prostitución alrededor de 4.000.000 de mujeres y niñas en el mundo. En Argen­tina, cientos de ellas son secuestradas y desapareci­das por estas redes de proxenetas y muchas han sido asesinadas.

  • La prostitución y la trata son dos caras de una misma violencia contra las mujeres.

  • La prostitución no es trabajo.

  • Los prostíbulos son ilegales en Argentina. Su enmasca­ramiento es corrupción e impunidad. La explotación sexual de mujeres es un delito.

  • Exigimos la reforma de la Ley contra la Trata de personas promulgada el 30/04/08. Exigimos una Ley que no requiera, en el caso de las víctimas mayores de 18 años, la prueba de que no prestaron consentimiento con su propia explotación, que aumente las penas y que establezca políticas públicas de prevención, protección y asistencia a las víctimas.

  • Los "clientes" y los proxenetas son prostituyentes, sin prostituyentes no hay prostitución ni trata.

  • Sin complicidad de funcionarios de los poderes judicial, legislativo, ejecutivo y de las fuerzas de seguridad, de igle­sias y medios de comunicación, no hay prostitución ni Trata.

  • ¿Alguna vez pensaste que los "clientes" son nuestros hi­jos, padres, esposos, amantes, novios, amigos, compañeros?

  • Las mujeres en situación de prostitución pueden estar en la calle, recluidas o semi recluidas en prostíbulos, hoteles de lujo, departamentos, whiskerías, locales de baile, etc.

Por todo esto decimos:

i BASTA DE VIOLENCIA!

i BASTA DE ASESINATOS Y DESAPARICIONES DE MUJERES Y NIÑAS/OS!

www.cam¡Janianiunavig:imamas.blogspot.com

Perfil:

Esta campaña es autónoma, autofinaciada y  autogestiva. Esto nos posibilita desenvolvemos sin condicionamientos de ningún tipo ni prioridades u objetivos fuera de los que en la plenaria consensuamos y nuestro propio proyecto político. Superamos la escasez de recursos con aportes personales, imaginación, trabajo "artesanal" y adherentas/es solidarias/os.

Está convocada por colectivas y mujeres que actuamos desde una perspectiva feminista basada en los derechos de las humanas, que nos permite comprender por que la prostitución y la trata con fines de explotación sexual son dos caras de una misma violencia contra las mujeres y por qué alrededor del 90% de los casos de trata de personas es de mujeres y niñas con estos fines.         .

Consideramos que la prostitución no se ubica en la llamada "esfera privada" ni es el conjunto de actos individuales de un grupo determinado de personas sino que es una institución social patriarcal basada en la desigualdad social, sexual, económica, cultural y política entre varones y mujeres. Como consecuencia de ello no puede ser considerada expresión de libertad femenina, ni trabajo, ni inevitable. Subsistirá mientras subsistan esas desigualdades.

Nos preocupa y repudiamos la desaparición de mujeres, niñas/os, denunciamos y reclamamos por su aparición, al mismo tiempo ponemos en discusión el significado mismo de la prostitución.

Como feministas somos abolicionistas, queremos un mundo sin prostitución y sostenemos que no debe perseguirse a ninguna persona en esta situación. A quienes hay que perseguir es a aquellos que promueven, facilitan, lucran y explotan la prostitución ajena.

Exigimos junto con las compañeras de AMMAR-CAPITAL políticas públicas universales de salud, educación, trabajo y vivienda especialmente para todas las mujeres en estado de prostitución.

La Campaña desarrolla diferentes actividades en interacción con la sociedad:

Reflexión y construcción de pensamiento sobre el tema que están reflejadas en nuestros documentos. Visibilización mediante acciones públicas periódicas informadas en nuestra bloga. Realizamos talleres, charlas, proyecciones en: universidades, escuelas, asambleas grupos, etc. y participamos en congresos, jornadas, debates, encuentros, mesas y demás espacios de debates. Informamos a los medios de comunicación nuestras ideas y actividades. 

Campaña: Ni una mujer mas víctima de las redes de prostitución

Historia de la Campaña

La lucha contra la explotación sexual de las mujeres en prostitución, que hoy es parte fundamental de la Campaña «Ni una mujer más víctima de las redes de prostitución», tiene una historia en el movimiento feminista, a veces en alianzas con otros sectores y movimientos.

En 1910, Julieta Lanteri se refirió a la prostitución en el Primer Congreso Internacional Feminista, realizado en Buenos Aires, abogando por su abolición.

Durante los años 70, la lucha de feministas y organizaciones de liberación homosexual, se dirigió especialmente a la derogación de los edictos policiales, utilizados para reprimir a mujeres en prostitución, homosexuales y travestis. En ese mismo período y en la década del 80, Ruth Mary Kelly, una mujer vinculada al feminismo y que había estado en situación de prostitución, se proponía como objetivo nuclear a las mujeres prostituidas. Sin embargo, el movimiento anti ­violencia de los 80, no llegó a incluir como central en sus luchas la violencia ocasionada por la prostitución, salvo por parte de algunos grupos y mujeres.

En ATEM (Asociación de Estudio y Trabajo sobre la Mujer), desde 1983, esta problemática fue tratada en las Jornadas anuales que realiza. Y desde 1986 en los Encuentros Nacionales de Mujeres en talleres no específicos, hasta que en 1996 fue propuesto como taller autoconvocado «Mujer y prostitución» luego incorporado como taller oficial de los Encuentros.

En 1991, grupos feministas y del movimiento de mujeres, algunas organizadas en la Multisectorial de la Mujeres, ante los intentos de reglamentar la prostitución en el ámbito de la Capital, realizaron una campaña en contra, con acciones callejeras con carteles y volantes hasta que el proyecto fue retirado.

Alrededor de 1995, las mujeres en situación de prostitución, formaron una or­ganización. Tomaron el nombre de AMMAR (Asociación de Mujeres Meretrices Argentinas) que en 2003 se dividió. Uno de los dos grupos, AMMAR ­CAPITAL, que considera que la prostitución no es trabajo, sino un estado en que se encuentran, lucha por revertirlo a tra­vés de exigir capacitación, educación y empleos, formar micro-emprendimientos, realizar cursos y talleres de cuidado del cuerpo y la salud entre otros y han cons­tituido una Asociación Civil (Asociación de Mujeres Argentinas por los Derechos Hu­manos).

En 1996 fue constituida la «Asamblea Raquel Liberman, Mujeres contra la Explotación Sexual» presentando un proyecto que vinculaba la derogación de los edictos policiales con la situación de las mujeres en prostitución.

En la Constituyente y luego en la Legislatura, confluimos con otros sectores, entre ellos mujeres en prostitución, travestis, organismos de derechos humanos, organizaciones de estudiantes, de homosexuales, religiosas, nucleadas/ os en «Vecinas y Vecinos por la Convivencia».

En Mar del Plata, el CAMM (Centro de Apoyo a las Mujeres Maltratadas), ante las desapariciones y asesinatos de mujeres en situación de prostitución, organizó la campaña: «No hay una vida que valga más que otra», cuyas actividades fueron relatadas en una mesa redonda sobre «La prostitución y los crímenes de Mar del Plata» realizada en el XVI Encuentro Nacional de Mujeres 2001.

Asimismo, durante esos años, el grupo CECYM (Centro de Encuentro Cultura y Mujer) realizó trabajos de difusión, concientización, charlas, talleres, investigaciones, etc. y en el año 2005 la campaña «Globalización y nuevas formas de violencia hacia las mujeres» uno de cuyos ejes fue la prostitución.

En el año 2004 comenzó a funcionar una red de intercambio de información por Internet denominada «rednoalatrata@gruposyahoo.com.ar», que también realiza distintas actividades con motivo de los secuestros y desapariciones de mujeres por las redes de prostitución (charlas, stands, volanteadas, etc.). En setiembre de 2006, la Red presentó una carta pública y entrevistó a las comisiones legislativas expresando su oposición a los intentos de reglamentación de la prostitución en la ciudad de Buenos Aires. También plantea la oposición a la Ley de Trata y propone su modificación, de manera de lograr una más efectiva persecución del delito y protección de los derechos humanos de las víctimas.

En 2004, en la lucha contra un nuevo intento de reformas represivas del Código de Contravenciones de la Ciudad de Buenos Aires, fueron detenidas y procesadas varias personas, entre ellas dos compañeras de AMMAR-Capital, liberadas más de un año después de la detención.

Las acciones de la madre de Marita Verón concitaron también la atención de los medios de comunicación. En este marco, el Departamento de Estado de los EE.UU. otorgó el 8 de marzo de 2007 a Susana Trimarco el premio «Coraje», acontecimiento que fue extensamente cubierto por los medios en Argentina. La sociedad comenzó a prestar más atención a esta problemática y se realizan investigaciones periodísticas sobre las situaciones de las mujeres víctimas de las redes.

 

 Sin clientes-prostituyentes no hay prostitución ni Trata

Nadie puede consentir su propia explotación 

El 25 de noviembre del año 2006 con motivo del Día Internacional con­tra la violencia hacia las mujeres, di­versos grupos hicimos un acto y reali­zamos escraches en prostíbulos de la zona de Congreso, en la Capital, de­nunciado la esclavitud sexual y las desapariciones de mujeres en manos de las redes de prostitución. Decidi­mos seguir reuniéndonos para profun­dizar éste y otros temas.

En la Jornada anual organizada por ATEM, en diciembre de ese año se trató extensamente esta problemática y diversas personas y agrupaciones comenzamos a reunimos en el mes de febrero de 2007, llamándonos «Espacio de Construcción Feminista», tratando los temas vinculados a las desapariciones de mujeres, el terrorismo patriarcal, los femicidios, y vimos la necesidad de hacer salidas públicas a plazas y distintos lugares para llamar la atención de la sociedad sobre la problemática. Ante las diferentes expectativas se formaron dos grupos: uno de estudio y otro para la concreción de acciones colectivas, siendo la primera la organización del acto del 8 de marzo.

En este marco la Casa del Encuentro llamó a realizar una movilización alrededor de Congreso para el día 3 de abril, por cumplirse el 5° aniversario de la desaparición de Marita Verón, bajo la consigna: «Aparición con vida de las mujeres desaparecidas en democracia y castigo a los responsables».

Luego fueron organizadas dos movilizaciones con la participación de varias agrupaciones con las que vimos la necesidad de realizar una campaña, convocada por las feministas, cuyo nombre es: «Ni una mujer más víctima de las redes de prostitución».

Esta campaña hunde sus raíces en el movimiento Anti-Violencia de los 80 y en las luchas contra la represión de las mujeres en situación de prostitución de fines de esos años y de los 90 y principios del 2000 y recoge la construcción ideológica feminista en relación a la problemática de la prostitución y trata de mujeres y niñas/os con estos fines.

La campaña fue lanzada por grupos feministas en la Ciudad de Buenos Aires el4 de junio de 2007, dado que el 3 era el día de las elecciones. Organizamos, además de un acto y movilización mensual, otras actividades de información, concientización, como proyecciones en distintos lugares (escuelas, asociaciones, centros comunitarios), volanteadas, performances, etc., además de aquellas acciones que los grupos que la integran realizan, en el marco de la misma.  

 Sin clientes-prostituyentes no hay prostitución ni Trata

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La campaña hoy: año 2008

3 de enero - Acción Pública en Congreso donde anunciamos la decisión de realizar actos públicos en diferentes fechas (no solo los días 3) considerando que debemos recordar y reclamar por la aparición de todas las mujeres secuestradas. Así también fue anunciada la decisión de realizar los actos en diversos lugares. Por este motivo NO mantendremos, como a lo largo de todo el año 2007, los días 3 en Plaza Congreso como convocatoria fija. 10 de enero - Acción Pública en la Fuente de Lola Mora, en reclamo de la aparición de Andrea López, con la presencia de la mamá de Andrea.      '

11 de enero - Conferencia de Prensa a las 12 hs en la Librería de Mujeres, H. Yrigoyen 1536. Estuvo presente la Mamá de Andrea.

8 de marzo - Organización y participación en conmemoración del Día de las Mujeres en Costanera Sur. Acción Pública, junto con diversas colectivas de feministas y de mujeres.

16 de marzo - Acción Pública en el Parque Centenario por la aparición de Florencia Pennacchi. Estuvieron presentes la mamá, el hermano y la tía de Florencia.

24 de marzo - Participación de la Campaña en los actos por el 24 de marzo.

9 de abril - Presencia en el Congreso de la Nación en ocasión de darse el debate por la Ley Contra la Trata, a la que la Campaña objeta.

14 de abril acompañamos el pedido de veto presentado a la Presidenta de la Nación Cristina Fernández realizado por la Red no a la Trata.

15 de abril - Participamos de la Conferencia de Prensa por el pedido de veto a la Ley convocada por la Red no a la Trata.     .           .

17 de abril - Acompañamiento a la ronda de Madres pidiendo el veto presidencial a la Ley, sancionada en Diputados el 9 de abril.

Una vez promulgada la Ley por la Presidenta de la Nación, la Campaña empezó a juntar firmas por la reforma de la Ley Contra la Trata en diversos lugares de la ciudad: Congreso, Facultades de la USA, en distintos lugares de inserción de cada colectiva que integra la Campaña. Seguiremos juntando.

4, 5, Y 6 de junio - Participación en el primer Congreso Latinoamericano contra la Trata realizado en la Facultad de Sociología, con una mesa permanente distribuyendo el material teórico de la Campaña. Participación de Marta Fontenla de «ATEM 25 de noviembre», dentro de la campaña, con una ponencia que figura en esta publicación «La Prostitución, la atención a las víctimas y el delito».

4 de junio - Acción Pública al cumplirse 1 año de la Campaña frente a la Fac. de Ciencias Sociales, con la presencia de la mamá de Andrea López.

25 de Julio - Acción Pública al cumplirse 4 años de la desaparición de Fernanda Aguirre. Presentación de petitorio pidiendo por su búsqueda y aparición en la Casa de Entre Ríos y Acción Pública frente al Congreso.

16, 17 Y 18 de agosto - ENM de Neuquén: presentación de publicación con todo el material teórico colectivo de la Campaña. Exhibición del documental «Vidas privadas» Participación en peatonal feminista. Mesa debate. Mesa permanente de la Campaña en el Encuentro.            

Durante el 2008 hemos interactuado con otras colectivas y con distintos movimientos sociales.  

La Trata es un delito independiente de la edad de las víctimas

Campaña: NI UNA MUJER MÁS VÍCTIMA DE LAS REDES DE PROSTITUCIÓN

POR QUÉ INICIAMOS ESTA CAMPAÑA

VICTIMA DE LAS REDES DE PROSTITUCIÓN 

Iniciamos una campaña porque consideramos necesario y urgente le­vantar la voz y decir BASTA DE SE­CUESTROS, DESAPARICIONES Y ASESINATOS DE MUJERES POR LAS REDES DE PROSTITUCION. Se trata de un drama que golpea la vida de cientos de mujeres en todo el mundo. En nues­tro país no hay cifras oficiales al respec­to, porque tanto las desapariciones, como los secuestros y los asesinatos de mujeres por las redes de prostitución son ocultados, minimizados y naturali­zados. Sin embargo, no estamos ante casos aislados o episódicos: según la ONG Antislavery International, han des­aparecido en Argentina sólo en el año 2006 cerca de 500 mujeres y niñas.

Iniciamos una campaña porque con­sideramos que lo que estamos enfrentan­do y todo aquello que queremos denun­ciar no puede ser simplemente una ini­ciativa episódica ni una concentración ocasíonal. Estamos convencidas de que la exigencia de que no haya más secues­tradas, desaparecidas y asesinadas es una pelea de largo aliento: estamos po­niendo en cuestión nada más ni nada menos que a la trata de mujeres con fi­nes de explotación sexual, lo cual signi­fica para nosotras atacar su raíz más pro­funda, que es la prostitución misma. Que­remos abrir el debate sobre la prostitu­ción, como un escenario para profundi­zar acerca de la condición de todas las mujeres en la sociedad patriarcal. Y ello requiere tiempos propios, que no son los tiempos de las campañas electorales ni tiempos coyunturales, sino los tiempos de la afirmación de un compromiso, de la construcción de espacios para reflexio­nar, debatir, decidir y trazamos perspec­tivas en común.

Y emprendemos esta campaña sa­biendo que no estamos solas y que no somos ni las primeras ni las únicas. Hay muchísimas mujeres en el mundo que se unen para romper el silencio y la norma­lidad de la violencia contra las mujeres, y haciéndolo, cambian sus vidas, de­muestran que las mujeres no somos sim­ples víctimas de opresión: podemos ini­ciar juntas un camino de liberación y transformación, de nuestras vidas y de toda la sociedad. Por ello nos sentimos unidas y cercanas a todas las madres, familiares y amigos de las mujeres se­cuestradas, desaparecidas y asesinadas. y también lo estamos de las mujeres de Ciudad Juárez; de todas aquellas que es­tán sufriendo y empezando a denunciar el femicidio igualmente oculto en Guate­mala; de las feministas chilenas que se juntan una vez por mes, todos los 19, para gritar "Ni una mujer menos, ni una muer­ta más", sólo para nombrar algunos de los tantos casos en el mundo. 

Porque vos pagás hay prostitución y trata de mujeres

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La prostitución no es un trabajo, es una forma de violencia contra las mujeres

Existen hoy dos posiciones respecto a la prostitución:

1) La que la considera un trabajo como cualquier otro y una elección libre, fruto de un contrato entre dos indi­viduos: cliente y mujer prostituida.

2) La que, en cambio, sostiene que la prostitución es una forma de violencia contra las mujeres.

Nosotras decimos que la prostitución es una forma de violencia contra las mujeres, una violación de los derechos de las humanas, porque:

La prostitución se inscribe en las relaciones de opresión patriarcales, que colocan a los varones del lado del domi­nio y a las mujeres de la sujeción. La pregunta no es, ¿por qué las mujeres in­gresan a la prostitución? sino: ¿por qué tantos varones compran cuerpos de mujeres y niñas para la satisfacción de su sexualidad? No es un contrato entre clien­te y mujer en prostitución, porque no se puede hablar de consentimiento -condi­ción de todo contrato- en condiciones de profunda desigualdad. Las mujeres no "se prostituyen", son prostituidas por clien­tes y proxenetas protegidos por el Esta­do, compelidas por la necesidad econó­mica, por presiones de todo tipo, por la violencia material y simbólica, por cos­tumbres e ideas contenidas en los men­sajes culturales que consideran que las mujeres de todas las clases sociales somos objetos disponibles para satisfa­cer supuestas "necesidades" de los va­rones, también de todas las clases. La relación entre cliente y mujer prostituida no es una relación laboral entre empleador y empleada, ni entra dentro del campo del derecho del trabajo.

Ninguna forma de trabajo puede se­pararse del cuerpo. Pero en la prostitu­ción el comprador obtiene derecho unila­teral al uso sexual del cuerpo de una mu­jer. El "cliente" prostituyente le impone su cuerpo, su sexualidad y su placer a la mujer prostituida. El placer de ella no im­porta. No es un intercambio sexual recí­proco. Hechos que en cualquier trabajo se consideran acoso o abuso sexual: los toqueteos, las violaciones, las insinuacio­nes verbales, los requerimientos sexua­les indeseados, en la prostitución forman parte de la naturaleza misma de la activi­dad. ¿Cómo reclamarían las mujeres prostituidas contra el acoso sexual, el abuso o la violación? ¿Con qué parámetros se mediría? Considerarla trabajo legitima la violencia y las desigual­dades sociales y sexuales entre varones y mujeres.

En todo trabajo está comprometi­da la subjetividad, pero en la prostitución lo está de una manera más profunda, ya que existe una relación inseparable en­tre cuerpo y subjetividad, entre cuerpo y sexualidad. La sexualidad es una parte fundamental e inescindible de la construc­ción de identidad. La identidad sexual está marcada por la masculinidad y la femineidad socialmente construídas, es decir por la desigualdad jerárquica entre los sexos. La prostitución daña a las mujeres de una manera muy distinta a la del trabajo. La prostitución produce da­ños físicos y psíquicos que algunos es­tudios comparan con los sufridos por quienes padecen una guerra.

Si prostituir menores de 18 años se considera un delito, ¿cómo puede conver­tirse en un trabajo y en una elección libre el día en que la mujer cumple 18 años? El trabajo infantil está prohibido (en nuestro país, antes de los 14 años), pero se pro­mueve la preparación educativa de niñas y niños para sus futuros trabajos: escuelas técnicas, comerciales, de magisterio, etc. Si la prostitución es trabajo, ¿cómo se for­maría a las niñas para el mismo?, ¿cuáles serían los cursos de aprendizaje? ¿Secun­darios con orientación servicio sexual? ¿Dónde y con quiénes se harían las prácti­cas? ¿Con los padres, con los tíos, con los maestros?

Considerar a la prostitución trabajo favorece la trata y la legalidad de proxeneta s y rufianes, al convertir la explo­tación sexual en un negocio legal. Sirve también para crear la ficción de un des­censo en la tasa de desempleo, útil para mejorar la imagen de la actual fase del ca­pitalismo, que se caracteriza por el carác­ter estructural de la desocupación y la ex­clusión social.

La prostitución es una forma de vio­lencia contra las mujeres, de violación de los derechos de las humanas, de explota­ción sexual, institución fundamental en la construcción de una sexualidad basada en el dominio masculino y la sumisión femeni­na y en la cosificación de nuestros cuer­pos. No es, por tanto, una expresión de la libertad sexual de las mujeres.

Por todo esto sostenemos que no se debe hacer distinción entre prostitu­ción y trata forzada y voluntaria, ni entre prostitución infantil y adulta, ni diferen­ciar entre personas menores y mayores de 18 años. Estas distinciones legitiman prácticas de explotación sexual, trans­formándolas en aceptables y permisibles. Utilizan una falsa idea de elección y con­sentimiento que no reconoce los condicionamientos sociales e individua­les y el complejo proceso que lleva a una mujer a ejercer la prostitución y las diver­sas formas, sutiles o brutales de coer­ción, no siempre demostrables.  

El 90% de los casos de trata son de mujeres v niñas para ser prostituidas

No existen la prostitución ni la trata “libremente” elegidas

El Estado es responsable de la explotación

Millones de mujeres y niñas son prostituidas en el mundo. Ingresan a la prostitución por necesidad económica, por situaciones de abandono emocional o físico, de abuso y violencia, para ayudar a sus familias, mantener a sus hijos frente al abandono paterno, proporcionándoles además lo que la sociedad de consumo exige, para pagar sus estudios, reclutadas por un hombre que dice quererlas, o por un "dealer" o una amiga, o secuestradas por las redes de prostitución. Muchas migran de un país a otro, de una provincia o de una ciudad a otra, en busca de mejorar una situación desesperante.

Pero la pregunta no es cómo llega una mujer a la prostitución, sino cómo sale de ella, con qué recursos.

Lo decisivo no son los motivos personales o sociales que hacen que las mujeres y niñas sean alrededor del 90% de las personas en situación de prostitución, sino la consideración del cuerpo de las mujeres como un objeto de intercambio, como una mercancía al servicio sexual de los varones.

Los prostíbulos pululan en todas partes, en cualquier confitería, pub o whiskería, en casitas modestas a lo largo de las rutas o en departamentos o locales de lujo. Ello a pesar de estar prohibidos por ley nacional y por la Convención contra la Trata de Personas y la Explotación de la Prostitución Ajena, suscripta y ratificada por nuestro país y vigente, que castiga la explotación de la prostitución ajena y la instalación de prostíbulos.

De vez en cuando la justicia condena a algún proxeneta, sobre todo cuando se trata de algún caso resonante de secuestro o desaparición de persona, como los de las mujeres en situación de prostitución de Mar del Plata, como los casos de Andrea López o de Fernanda Aguirre. En algunas ocasiones, la policía, por orden de un juez, allana un prostíbulo y se lleva detenidas a las mujeres y a algún/alguna regente de menor peso.

La respuesta estatal es reprimir a las víctimas, en los burdeles o en la calle, como sucede con la aplicación de los códigos contravencionales y de faltas, que en su redacción y aplicación cada vez más represivas, son herederos de los viejos edictos policiales. La policía utiliza el arresto, los malos tratos, la amenaza y la coima, convirtiéndose en socia del proxenetismo, cuando no directamente en proxeneta.

Nunca se llega a los grandes responsables de la explotación sexual de las/os mujeres y niñas/os, a los jefes de las redes de prostitución, o a aquellos funcionarios, legisladores, empresarios, fiscales, comisarios y jueces que participan del negocio. Ni a los clientes prostituyentes. Cuando se formulan leyes, están dirigidas a la represión de las personas en situación de prostitución o bien a la protección velada del proxenetismo, como sucede con la reciente ley de Trata.

El Estado, los gobiernos, los poderes legislativos y la justicia son responsables por lo que hacen, pero también por lo que no hacen. No persiguen a los explotadores, no respetan ni protegen los derechos humanos de las víctimas, no destinan leyes, programas y presupuesto a la creación de refugios, a la asistencia médica, jurídica y psicológica, a la capacitación laboral, a la creación de empleos. No realizan campañas destinadas a desnaturalizar la prostitución y mostrarla como lo que realmente es: explotación y violencia. Los pocos/ as funcionarios/as, legisladores/as, fiscales y jueces que, desde su lugar, intentan hacer un trabajo conciente, se encuentran con una verdadera carrera de obstáculos y escasez de presupuesto.

Por todo esto afirmamos: sin "clientes" y sin complicidad de funcionarios de los poderes judicial, legislativo y ejecutivo y de las fuerzas de seguridad no hay prostitución ni trata.

Exigimos al Estado:

Leyes y políticas que respeten los derechos humanos de las victimas y abran los caminos para su libertad.

Programas integrales de protección y asistencia a las victimas, sin distinción de edad ni nacionalidad, con fondos suficientes previstos en las leyes de presupuesto, con personal adecuado y controlados por las organizaciones de mujeres y otras organizaciones sociales que se ocupan de la problemática.

Políticas de prevención de la prostitución y la trata de mujeres y niñas, que abarquen la educación, los medios de comunicación y la demanda de prostitución.

Otorgamiento de residencia y trabajo a las migrantes, cuando así lo requieran. Políticas universales de creación de trabajo, de capacitación laboral, vivienda, salud y educación, sin discriminaciones y con particular atención a las situaciones de opresión y desigualdad.

Investigación sobre la complicidad de funcionarios en todos los poderes del Estado. Juicio, condena y separación definitiva de sus funciones. 

 

Ni de uno ni de todos, ¡SOY mía!

Basta de complicidad del Estado, las Iglesias, los medios y la sociedad

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