José Antonio Navarrete

Investigador y curador de artes visuales

Memorabilia de Caracas

Desde el año 2004 hasta el presente, Sara Maneiro ha estado elaborando un cuerpo de trabajo fotográfico que ha titulado Souvenirs (cartografía en proceso). Concebido inicialmente para circular en el formato de postal dentro del específico espacio del arte, poco después de su gestación algunas piezas del mismo empezaron a ser exhibidas impresas en tamaño mediano y dispuestas sobre la pared, decisión que se continúa en esta muestra que, además, incluye completo el corpus mencionado según su actual estado de producción. De todos modos, Souvenirs… conserva todavía bien la marca de esa estrategia de sus orígenes: cada una de sus piezas es un díptico cuyos referentes corresponden en su absoluta mayoría al “paisaje” urbano de la Caracas contemporánea, lo que relacionado con la orientación de lectura que propone el título general asignado a la serie remite al espectador a la postal como producto de una práctica fotográfica extra-artística vinculada a la promoción turística de lugares y la memorabilia del viaje. Esto, sin dejar de hacerse alusión en ese mismo título a la condición de la serie como propuesta artística.

Otra estrategia puesta en ejercicio por Sara Maneiro en Souvenirs… es el uso de los procedimientos de saturación del color característicos de la fotografía publicitaria. Se trata en este caso de un recurso representacional que en esa práctica fotográfica –como sabemos, también extra-artística– sirve para “estetizar”, exagerada y llamativamente, los signos que identifican las mercancías destinadas al consumo, con frecuencia conectados con símbolos de estatus instalados en un escenario chic.

Pero algo se hace evidente muy rápido a quien mira estas imágenes de Maneiro: los signos fragmentarios que ellas contienen de la Caracas informal y caótica de hoy no se avienen con los productos de ninguna de esas dos prácticas fotográficas señaladas arriba. Es obvio que existe un desencaje, una falta de correspondencia, entre lo registrado en aquellas y las representaciones que ambas prácticas difunden. Es patente, asimismo, que los recursos de representación utilizados al hacer las fotografías, en tanto identificables como elementos integrantes de la retórica visual propia de la práctica fotográfica publicitaria, no resultan cónsonos con los referentes incluidos en las imágenes: un asunto que alude, sobre todo, al componente culturalmente construido de nuestras percepciones. Y es ese desacuerdo, generador de tensiones entre lo representado en la serie, por un lado, los recursos implicados en su realización y las expectativas de representación de las prácticas fotográficas de que ésta se alimenta, por el otro, el que moviliza los principales significados del cuerpo de trabajo que comentamos.

Está claro que en estas fotografías se reconoce la fluidez y antirracionalismo de la informalidad como rasgos predominantes de la Caracas actual, que en las últimas tres décadas transitó de la utopía de seguridad y pureza que afirmó la pretensión programática y funcional del modernismo a una realidad configurada por lo contaminante y azaroso. Los referentes de Sara Maneiro constituyen, en lo fundamental, un repertorio del mobiliario urbano –edificaciones, monumentos– y los objetos que en su yuxtaposición dan cuenta de las formas en que se produce la experiencia urbana de la Caracas del día, o, para decirlo quizás con otra posibilidad de extensión, de los modos en que se manifiesta la ciudad en tanto escenario de prácticas y agentes sociales.

Pero el carácter de esos referentes, visto en la perspectiva de las estrategias de construcción de Souvenirs… y la apelación directa a la memoria que este título hace, abre un ambiguo campo de sentido para la presente serie. Esos signos estridentes y precarios de la ciudad aspirante a megalópolis, profundamente fragmentada en su espacialidad, transformada a través de intervenciones informales y cuya riqueza arquitectónica moderna semeja enrumbarse a la ruina, podrían ser en la fotografía de Maneiro una suerte de memoria urbana contemporánea desaprensiva. No creo que crítica. Tal vez una cartografía visual interesada en explorar los nuevos lenguajes y códigos que se fraguan entre los desechos que dejan los sistemas de organización tradicional de la ciudad.

Sin embargo, las “contradicciones” ya señaladas en ella posibilitan una lectura de la serie anclada en la ironía, que es la manera en que se hace método la discordancia. Es verdad que Sara Maneiro no hace con sus imágenes un gesto de ingenio, sino uno profundamente inmerso en las vicisitudes, desasosiegos y ansiedades de nuestra cultura urbana contemporánea, pero no por ello éste deja de ser provocador.

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