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NOTICIA DE UNA EXPOSICIÓN

 ¿Cuántos amores, cuáles tristezas, obsesiones, pasiones, búsquedas, desencuentros, ilusiones, rupturas, desesperanzas, furias, evasiones, deslumbramientos, derrumbamientos, sombras y luces, innombrables pecados o grandezas, o simplemente ásperas humildades o crudas ambiciones, no hay detrás de cada obra de arte verdadera?

Rastros de vidas humanas, de vidas vividas que, seguramente, si nos fijamos con atención,  podemos descubrir en una pincelada, en una tonalidad, en un trazo, o en una forma que se inventa a sí misma.

Durante muchos años y generaciones, a lo largo de un siglo, miles de hombres y mujeres en Venezuela, en esta casa nuestra, ensayaron una interpretación de sus propias vidas, y de las vidas ajenas, una visión del mundo, un reconocimiento del mundo, a través de sus obras. Obras que por allí fueron quedando diseminadas, enclaustradas en galerías, en museos, en colecciones públicas y privadas.

La idea, que sostuvimos con fuerza, fue recoger una selección de todo ello y entregarla ordenadamente a la mirada colectiva, como una gran muestra de lo que produjo el siglo pasado, marcando aquellas vidas.

A esa selección, a esa muestra, la llamamos la megaexposición.

Durante cuatro meses, a partir del 22 de noviembre, cincuenta y tres museos o espacios de todo el país,  albergarán una gran retrospectiva del arte venezolano en el siglo XX, en una aventura expositiva sin precedentes.

Está concebida como una exhibición central que se desenvuelve en una secuencia cronológica en los siete museos de arte nacionales que hay en Caracas. 

De ese modo, todo aquel que quiera adentrarse en la evolución del arte durante ese período en nuestro país, tendrá que seguir la secuencia a través de un circuito cuyo recorrido le tomará más de una jornada.

Al mismo tiempo, docenas de museos y ateneos en toda Venezuela, de la costa a la selva, y de los Andes al Oriente, se hacen presentes cada uno con una muestra que amplía un determinado aspecto de la exposición central. Puede ser un artista. Tal vez un movimiento, una escuela o una colección. También un tema o una disciplina.

Estamos seguros de que un esfuerzo de tal magnitud, que suma tantas instituciones y tantos técnicos y expertos y tantas obras, habrá de causar, por fuerza, un impacto en la sociedad venezolana. Pues ella es, en realidad, su fundamento, origen y razón de ser. Porque si bien es cierto que cada artista en su momento era un individuo y actuaba como tal, en el conjunto de las obras de todos ellos podemos ver, y de hecho vemos, la urdimbre extraordinaria de la creación colectiva.  Es un pueblo completo el que se está expresando. Y en tal conjunto nos reconocemos.  No es solamente pintura, no es sólo papel, lienzo o sales de plata. Son rastros de vidas entrelazadas reflejo de una época y de un país, de lo que fue, de lo que está cambiando.

¿Cómo quedar al margen, entonces? ¿Cómo desaprovechar una oportunidad tan buena para reencontrarse con una parte fundamental de nuestro ejercicio creador.

Es por esas razones que los organizadores de la muestra aspiramos a que sea vista y disfrutada, total o parcialmente, al menos, por cuatro millones de personas, venezolanos y visitantes de otros países.

Nada menos que eso nos contentaría. 

Farruco Sesto

Viceministro de la Cultura

Noviembre 2003